Adif mantiene algunos límites de velocidad y los maquinistas siguen reportando incidencias
Adif ha optado por conservar parte de las limitaciones de velocidad aplicadas en distintos tramos de la red de alta velocidad, pese a que algunas restricciones ya habían sido retiradas en días anteriores.
Según fuentes de Adif, en la línea Madrid-Barcelona se levantan todas las limitaciones temporales de velocidad menos en 6 puntos kilométricos donde se circulará a 230 kilómetros por hora. Se trata de los puntos 27,16,138,6 y 170,95 en la vía 1 y 283,83,143,760 y 50,88 en la vía 2.
La decisión responde a los informes que continúan trasladando los maquinistas, quienes han detectado vibraciones, irregularidades puntuales en la vía y comportamientos anómalos durante la circulación, lo que ha llevado al gestor ferroviario a actuar con especial prudencia.
En la línea Madrid–Barcelona se mantiene un límite de 230 km/h en determinados puntos mientras se completan las revisiones técnicas. En el corredor Madrid–Valencia, las limitaciones son más heterogéneas y oscilan entre 160 y 200 km/h, dependiendo de cada tramo y de los trabajos de inspección que están todavía en curso. Adif precisa que se trata de restricciones temporales destinadas a garantizar la seguridad de la operación ferroviaria, y que se levantarán progresivamente conforme los equipos verifican el estado de la infraestructura.
Las incidencias reportadas por los maquinistas han sido claves para modular estas medidas. Los profesionales, que recorren a diario los tramos afectados, han continuado remitiendo avisos sobre condiciones que consideran anómalas, lo que ha impulsado a Adif a mantener un enfoque de máxima cautela. Según fuentes del sector, estas comunicaciones forman parte del protocolo habitual, pero las circunstancias actuales han llevado a que se analicen con especial detalle.
El gestor de infraestructuras mantiene desplegados equipos de supervisión en campo para examinar el origen de las irregularidades señaladas. Estas labores incluyen controles geométricos de la vía, inspecciones del balasto y revisiones de la interacción tren–infraestructura. Los técnicos trabajan para descartar cualquier riesgo operativo y restituir lo antes posible los niveles habituales de velocidad, sin comprometer la seguridad de los pasajeros ni del personal ferroviario.
La situación coincide con un momento de sensibilidad en materia de seguridad ferroviaria, especialmente tras el reciente accidente de Adamuz, lo que ha reforzado la vigilancia en toda la red y la atención sobre cualquier notificación procedente de los maquinistas. Adif insiste en que las limitaciones actuales son una medida preventiva necesaria y que la prioridad absoluta sigue siendo garantizar que los trenes circulen en condiciones óptimas. Cuando concluyan los análisis técnicos, se aprobará la retirada escalonada de las restricciones aún vigentes.