Medioambiente

130 países pactan el rescate "in extremis" del guepardo y el tiburón martillo en la COP15 en Brasil

Montaje de algunas de las especies afectadas con la medida. Guepardo - foto de Daniel Constantinescu's Images; tiburón martillo - foto de jonathanfilskov-photography de Getty Images Signature; nutria gigante - foto de GardenArtisans de Pixabay.

Más de 130 países pactaron en la cumbre de Campo Grande, Brasil, reforzar la seguridad de 40 especies migratorias amenazadas. El acuerdo incluye la protección estricta del guepardo de Zimbabue y diversas especies de tiburón, además del reconocimiento de nuevas rutas migratorias marinas clave para España.

Durante la plenaria final de la COP15, los delegados acordaron incorporar poblaciones críticas a los marcos legales más exigentes del tratado. En concreto, la población de guepardos de Zimbabue, la hiena rayada y la nutria gigante han pasado a formar parte de ambos Apéndices de la Convención, lo que implica una protección estricta y la prohibición de su captura.

Asimismo, se ha reforzado el estatus de varios depredadores marinos, incluyendo al gran tiburón martillo, el tiburón martillo de forma ondulada y tres variedades de tiburón trillador (pelágico, de ojo grande y común), que ahora figuran en el Apéndice I. En el ámbito de las aves, el búho nival ha sido integrado en el Apéndice II para fomentar una mayor cooperación internacional en su conservación.

Este tratado, vinculado a la ONU y legalmente vinculante para sus 133 partes, funciona mediante dos niveles de salvaguarda. El Apéndice I protege a especies en peligro de extinción en toda su área de distribución, mientras que el Apéndice II se enfoca en animales con un estado de conservación desfavorable que requieren acciones coordinadas.

La secretaria Ejecutiva de la CMS, Amy Fraenkel, advirtió tras la reunión que, aunque los planes son ambiciosos, la urgencia es máxima dado que la mitad de las especies protegidas bajo este tratado siguen mostrando tendencias poblacionales en declive.

Hitos en rutas migratorias y nuevas figuras de conservación

Uno de los avances más significativos de esta cumbre ha sido el reconocimiento formal de seis grandes rutas migratorias marinas para aves a nivel mundial. Entre ellas destaca la ruta atlántica, un corredor vital para España, ya que las aguas territoriales españolas son fundamentales para la reproducción y alimentación de numerosas especies migratorias.

Además, la COP15 ha instaurado una nueva figura de protección denominada Áreas Internacionalmente Importantes para Rapaces (AIIR), destinada a identificar y blindar espacios críticos para estas aves en todo el planeta.

Más allá de la protección directa de especies, la cumbre puso el foco en amenazas emergentes que afectan a la conectividad ecológica. Los delegados adoptaron 39 resoluciones para combatir desafíos como la minería en aguas profundas, la contaminación acústica submarina, el cambio climático y la captura accesoria en la pesca.

Organizaciones como SEO/BirdLife han valorado positivamente estos pasos, aunque subrayan que la velocidad de implementación debe aumentar para igualar el ritmo de la crisis de biodiversidad.

La próxima gran cita de la Convención tendrá lugar en 2029 en Bonn, Alemania, coincidiendo con el 50º aniversario de este tratado internacional.