Sociedad

"No somos granjas": Los santuarios de animales se tiñen de luto en Madrid para exigir una ley propia

Cartel Los santuarios no somos granjas

El centro de Madrid se convierte hoy en el escenario de una "caminata simbólica de luto" protagonizada por representantes y voluntarios del sector de la protección animal. Bajo el lema #SantuariosNoSonGranjas, los manifestantes exigen a los ministerios de Agricultura y Derechos Sociales una normativa específica que diferencie legalmente a estos centros de rescate de la industria ganadera tradicional. 

La movilización denuncia que los actuales proyectos normativos pretenden equiparar a animales rescatados con unidades de producción, poniendo en riesgo la supervivencia de estos espacios éticos.

El riesgo de una burocracia diseñada para la industria

La principal preocupación de la plataforma convocante radica en que la nueva legislación obligaría a los santuarios a cumplir trámites burocráticos diseñados para explotaciones comerciales, los cuales califican de "imposibles de cumplir". Según denuncian desde la organización, esta equiparación legal no solo implicaría la prohibición de visitas educativas, fundamentales para la concienciación social, sino que abriría la puerta a sacrificios preventivos por criterios de mercado o sanidad animal industrial, ignorando el carácter individual y el derecho a la vida de los animales residentes.

Un modelo ético frente al criterio de mercado

La marcha, que arranca a las 20:30 horas en la plaza de Cibeles, recorrerá puntos estratégicos como la Dirección General de Derechos de los Animales para concluir frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Esta movilización es la continuación del manifiesto firmado en octubre de 2025 por más de 30 santuarios, donde se reivindica que estos centros representan un modelo de relación con el planeta basado en la ética y no en el beneficio económico.

Para los defensores de los santuarios, el reconocimiento legal como centros de rescate es un paso jurídico imprescindible para garantizar la seguridad de los animales que han sido salvados del sistema productivo. La plataforma insiste en que tratar a un santuario como una granja es un error de base que ignora la función social y pedagógica de estos espacios, los cuales buscan fomentar una sociedad más justa y empática con todas las especies.