Madrid se ha convertido en los últimos años en uno de los ecosistemas emprendedores más dinámicos de Europa. Cada mes nacen nuevas startups en la capital, y muchas de ellas llegan a sus primeras rondas de financiación con una estructura interna sólida en producto y ventas, pero con una asignatura pendiente: la gestión financiera profesional. Ahí es donde entra en juego una figura que está ganando protagonismo en el ecosistema español, el CFO externo.
Un director financiero externo ofrece a las startups algo que durante años parecía reservado solo a las grandes compañías: liderazgo financiero estratégico sin la estructura de costes de un empleado a tiempo completo.
En Madrid, donde el talento financiero senior tiene un coste elevado y los recursos de una startup en fase temprana son limitados, esta modalidad ha pasado de ser una rareza a convertirse en una decisión cada vez más habitual entre founders que quieren escalar con garantías.
El momento clave: antes de la ronda, no después
Uno de los errores más comunes entre emprendedores es incorporar el control financiero solo cuando los inversores ya lo exigen. Para entonces, el proceso de due diligence puede convertirse en una fuente de estrés innecesario. Los founders que optan por un CFO externo antes de iniciar su proceso de fundraising llegan a las conversaciones con inversores con el modelo financiero construido, el data room preparado y la cap table actualizada.
No se trata solo de tener los números en orden. Se trata de poder contar la historia financiera de la empresa con claridad y con datos que transmitan confianza. Un inversor no solo evalúa el producto o el mercado: evalúa si el equipo sabe a dónde va y si tiene el control para llegar hasta allí.
The Startup CFO, el partner financiero de referencia para startups
En este contexto, The Startup CFO se ha posicionado como uno de los actores más reconocidos del ecosistema emprendedor español. Con sede en Madrid y más de 450 clientes en más de 20 países, esta firma especializada ofrece un servicio de CFO externo diseñado específicamente para startups en fase pre-seed, seed y Series A.
Lo que diferencia a The Startup CFO de una gestoría tradicional o de un consultor financiero generalista es su especialización vertical. Su equipo ha trabajado con compañías como Cobee, ifeel, Payflow o CrowdFarming, y ha participado en procesos que han generado más de 200 millones de euros en rondas de financiación para sus clientes.
Ese bagaje acumulado se traduce en un conocimiento muy concreto de lo que necesita una startup en cada etapa de su crecimiento.
Su servicio de CFO externo cubre tres áreas críticas del departamento financiero: la dirección estratégica del CFO, la planificación y análisis financiero (FP&A) y el controlling.
Desde la construcción del modelo financiero y el seguimiento de KPIs hasta la gestión de la relación con inversores y la coordinación de procesos de due diligence, el equipo de TSCFO actúa como un miembro más del equipo fundador, no como un proveedor externo que entrega informes y desaparece.
Una decisión que cada vez más founders no quieren postergar
La madurez del ecosistema startup madrileño se mide también por cómo los founders gestionan sus finanzas. Hace unos años, delegar la dirección financiera en una fase temprana era visto como un gasto difícil de justificar.
Hoy, quienes han pasado por una ronda saben que llegar a ella sin un CFO al lado puede costar mucho más caro: en tiempo, en valoración y en credibilidad ante los inversores.
La figura del CFO externo no sustituye al founder ni le quita el control de su empresa. Le devuelve tiempo para enfocarse en lo que mejor sabe hacer, con la tranquilidad de que alguien con experiencia real en el ecosistema está liderando la estrategia financiera junto a él.