La Eurocámara respalda el objetivo de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en un 90% para 2040 con más flexibilidad
El Pleno del Parlamento Europeo ha respaldado un objetivo vinculante para reducir las emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) en la Unión Europea en un 90% en 2040 respecto a los niveles de 1990, incorporando algunas flexibilidades para facilitar el cumplimiento de la meta, según votación celebrada hoy, 10 de febrero.
El Parlamento Europeo ha adoptado su posición sobre una enmienda a la Ley Europea del Clima que fija un objetivo intermedio y jurídicamente obligatorio para la Unión Europea: reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero, incluido el CO2, en un 90% para el año 2040 con respecto a los niveles registrados en 1990. Este respaldo fue aprobado en el Pleno y supone avanzar en la senda hacia la neutralidad climática prevista para 2050.
Los eurodiputados han avalado que, para alcanzar este objetivo, se introduzcan flexibilidades que permitan a los Estados miembros hacer uso de mecanismos adicionales. Entre estas opciones figura la posibilidad de que hasta un 5% de la reducción total se obtenga mediante créditos de carbono de alta calidad procedentes de países socios, a partir de 2036, para compensar emisiones difíciles de eliminar directamente. Este enfoque busca equilibrar la ambición climática con la competitividad económica y variaciones en las capacidades nacionales de descarbonización.
Además, el Parlamento respalda que las "eliminaciones permanentes" de carbono, como aquellas derivadas de sumideros naturales o tecnologías de captura, puedan utilizarse para compensar parte de las emisiones dentro del sistema europeo de comercio de derechos de emisión. También se contempla una revisión periódica del esfuerzo requerido, teniendo en cuenta los avances científicos, tecnológicos y las condiciones socioeconómicas de los Estados miembros.
Este objetivo de 2040 complementa el marco climático vigente: la actual Ley Europea del Clima ya establece un objetivo vinculante de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero al menos un 55% para 2030 y lograr la neutralidad climática de la UE para 2050.
La aprobación de esta posición en la Eurocámara permite ahora iniciar las negociaciones con los gobiernos de los Estados miembros y el Consejo de la Unión Europea para concretar el texto final de la enmienda climática. El acuerdo será clave para la próxima cumbre internacional del clima y reflejará cómo la UE pretende cumplir con sus compromisos bajo el Pacto Verde Europeo y el Acuerdo de París.