Miguel Anxo Bastos, en Madrid Economic Fórum: “No se puede funcionar sin el empresario, sería un desastre”
Miguel Anxo Bastos es un profesor y conferenciante muy reputado por sus explicaciones didácticas. En su defensa del liberalismo económico, suele poner ejemplos cercanos que explican conceptos muy abstractos de una forma sencilla y accesible a todo el mundo.
En el Madrid Economic Fórum, que se celebra hoy en el Palacio de Vistalegre, ha realizado una intervención que defiende a los empresarios y su labor en la economía y la sociedad. También ha apelado a todos los trabajadores que no son empresarios como tal, pero sí tienen una responsabilidad en las actividades que hacen en su día a día.
Defensa del empresario y su contribución frente a las críticas actuales
Me equivoqué el año pasado al defender el trabajo y al trabajador pero no al trabajador. Se le ataca desde todas partes. Cuánto mejor lo hacen más le insulten, más le denigran. Incluso también la prensa de derechas.
Con el tema de la guerra, se está proponiendo castigar a las únicas empresas que les está yendo bien recortando sus márgenes.
Reconocimiento a la figura del empresario como alguien necesario
Los empresarios no son entes abstractos. La mano invisible son personas de carne y hueso que van a comprar el pan. Si estos señores no se levantan por la mañana no hay pescado o azúcar en las tiendas, así de simple.
Yo veo al empresario como un trabajador.
Muchas veces las patronales asumen el cargo del marxismo. “Todos somos empresarios” y el uso del tiempo Todos tenemos un pequeño capital que es nuestro cuerpo, tiempo y mente. Es algo que no se enseña. Se puede gastar el tiempo racaneando el en la cama, es libre hacerlo, pero se debe saber que tiene consecuencias.
Por ejemplo, con el tema de las salidas laborales y el lema del sigue tus sueños, cuando lo más inteligente es ver de las cosas que haces bien qué puede darte para vivir. Ese talento bien aprovechado sirve a los demás y nos sirve a nosotros a cumplir nuestros sueños.
El tiempo es escaso. Hay que aprovechar en algo que sea mercantil también. Por ejemplo, a mí me gusta mucho la poesía, pero hay cosas en mi casa que son mercantiles.
En el libro “¿Cómo tener fuerza de voluntad?”, se puede saber que aunque tenga un sueño quizá no valgo para ese sueño. Por ejemplo, si quiero ser futbolista pero de pequeño me dijeron que estaba gordito para eso. Y agradezco que me lo dijeran.
¿Cómo podemos utilizar nuestros talentos con provecho? Quizá el orden es inverso: primero las cosas de la propia vida y luego los sueños.
¿Cómo voy a gastar mi dinero y mi tiempo? Hay un tiempo que es contra productivo y usos que son productivos. Lo que hacen con él es lo que les lleva a un sitio o a otro. Esto no es mercantilizar, es para permitir que tengan cosas no mercantiles.
¿Qué hacen los empresarios? Defensa de las labores más allá de la producción. Construir cosas. No hace falta ser muy innovador. Hay que hacer lo que ya funciona. Quizá hay que intentarlo de otra forma más barata.
En los tratados marxistas siempre hablen de producción, pero se olvidan totalmente de la distribución, de transportar
El discurso que se hace muchas veces es que el que fabrica es bueno, pero el que comercia es malo. El “intermediario”, enfatiza con ironía, aludiendo a que es siempre el malo de la película.
Se considera todavía que el que comercia, intermedia y transporta no aporta. Y los mercados, sin ellos, se quedarían secos. El empresario también es un vendedor, no solo produce. Y también financia cosas.
El sector financiero también contribuye y es un trabajo duro. Hay que saber dónde asignar el dinero. Dónde atraer el dinero, establecer la cantidad, las medidas, cómo debe empaquetar un producto… La publicidad es lo más despreciado.
Bromea con que el sector financiero, el especulador, deben vivir en cuevas. El especulador arbitra en el espacio, como cualquier empresario.
En un contexto como el actual de la guerra, permiten que venga petróleo de otras partes antes de que se agote o buscando sustitutos.
Si viene una guerra, Dios no lo quiera, ¿de qué comemos? De lo que alguien guardó arriesgando.
A mí me encanta leer cosas de izquierda es mi trabajo, dice, e ironiza con que siempre condenan al empresario, sin tener en cuenta que no siempre le sale bien y que de hecho la mayoría de las veces le sale mal. Tiene mucho mérito, más aún, porque solo una de cada cuatro sale adelante. Los riesgos los asume el empresario.
También deben escoger bien quién vale para cada cosa.