Escuela Municipal de Consumo

Madrid lanza una Escuela Municipal de Consumo para prevenir estafas y mejorar la educación financiera de los ciudadanos

Hidalgo durante la presentación de la Escuela Municipal de Consumo

Madrid crea la Escuela Municipal de Consumo para prevenir fraudes y formar a los ciudadanos en economía familiar, finanzas personales y derechos del consumidor

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha la nueva Escuela Municipal de Consumo, una iniciativa destinada a reforzar la protección de los ciudadanos frente a estafas y mejorar su educación financiera en un contexto marcado por la digitalización del mercado y el aumento de los fraudes online.

El proyecto ha sido presentado en el Centro Municipal de Mayores Mirasierra por la delegada de Economía, Innovación y Hacienda, Engracia Hidalgo, junto al delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, quienes han destacado que la iniciativa busca centralizar y ampliar la formación sobre consumo que hasta ahora estaba repartida entre distintas áreas municipales.

Durante el acto también participaron representantes del ámbito jurídico y notarial, como la presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio del Olmo, y el decano del Colegio de la Abogacía de Madrid, Eugenio Ribón, quienes subrayaron la importancia de dotar a los ciudadanos de herramientas para desenvolverse con seguridad en un mercado cada vez más complejo y digitalizado.

Formación para afrontar los nuevos riesgos del consumo digital

La creación de esta escuela responde a los profundos cambios en los hábitos de consumo de los últimos años, impulsados por el comercio electrónico, las comunicaciones digitales y las nuevas modalidades de contratación.

Aunque los consumidores cuentan hoy con más información que nunca, también se enfrentan a nuevas vulnerabilidades relacionadas con internet, las compras online o las estafas tecnológicas, por lo que el Ayuntamiento ha decidido impulsar este programa formativo.

Entre los contenidos que se impartirán destacan la gestión de la economía familiar, las operaciones bancarias, las finanzas personales, los seguros y la planificación financiera, con el objetivo de que los ciudadanos puedan tomar decisiones económicas más seguras e informadas.

Además, el programa incluirá formación práctica sobre compras fuera de establecimientos, publicidad, etiquetado de productos, consumo sostenible y procedimientos para presentar reclamaciones.

Atención especial a sectores sensibles para los consumidores

La Escuela Municipal de Consumo también abordará sectores especialmente sensibles para los usuarios, como el suministro eléctrico, los servicios de telefonía o el transporte, donde suelen producirse conflictos contractuales o reclamaciones frecuentes.

La iniciativa se estructura en cuatro grandes líneas de actuación, adaptadas a diferentes perfiles de población.

En el ámbito educativo, se desarrollarán talleres en centros escolares, desde educación infantil hasta formación profesional, centrados en consumo responsable y educación financiera básica.

Para adultos y colectivos vulnerables, el programa ofrecerá metodologías participativas, como actividades formativas dinámicas, talleres o gincanas educativas que faciliten el aprendizaje práctico.

Programas específicos para personas mayores

Uno de los focos principales de la iniciativa será la población mayor, uno de los colectivos más expuestos a fraudes y engaños relacionados con el consumo.

En los centros municipales de mayores se organizarán charlas informativas, talleres y puntos de atención personalizada, donde los participantes podrán aprender a identificar fraudes, comprender contratos o detectar posibles abusos comerciales.

En este sentido, el delegado de Políticas Sociales destacó que la información y el conocimiento de los derechos como consumidores son claves para tomar decisiones con autonomía y seguridad.

Información directa en mercados y zonas comerciales

El proyecto también pretende acercar la educación en consumo a la vida cotidiana de los madrileños. Para ello, el Ayuntamiento instalará puntos informativos en ejes comerciales y mercadillos de la ciudad, donde los ciudadanos podrán recibir asesoramiento directo mientras realizan sus compras.

Con esta iniciativa, el Consistorio busca fortalecer la cultura del consumo responsable y mejorar la protección de los consumidores, especialmente en un entorno económico y tecnológico en constante transformación.