Los universitarios españoles ya cuentan con el marco regulador de las nuevas becas Luisa de Medrano, un programa destinado a facilitar que los estudiantes puedan cursar parte de sus estudios en una universidad distinta de aquella en la que están matriculados. Las bases publicadas este viernes en el BOE establecen una ayuda de 900 euros al mes durante un máximo de nueve meses, hasta alcanzar los 8.100 euros, para quienes cumplan las condiciones de movilidad.
Una ayuda de hasta 8.100 euros para cambiar de universidad durante un curso
Las becas Luisa de Medrano nacen con el objetivo de facilitar la movilidad de estudiantes entre universidades españolas y evitar que los costes asociados al desplazamiento y al cambio de residencia sean un obstáculo para cursar parte de la carrera en otra provincia.
La primera convocatoria del programa está planteada para alcanzar a hasta 2.300 estudiantes y contempla estancias de hasta nueve meses, correspondientes a un curso académico completo. La cuantía prevista es de 900 euros mensuales, lo que supone un máximo de 8.100 euros por beneficiario en una estancia de nueve meses.
La ayuda se abonará directamente a los estudiantes beneficiarios en un único pago, según la información difundida sobre el programa.
Además, las bases contemplan un complemento para los estudiantes que se desplacen desde o hacia universidades situadas fuera de la península, con el objetivo de compensar los costes adicionales de estos desplazamientos.
¿Quién puede solicitar las becas Luisa de Medrano?
El programa está dirigido a estudiantes matriculados en titulaciones oficiales de grado en universidades españolas.
Uno de los requisitos fundamentales es haber superado al menos 60 créditos universitarios, de manera que la movilidad está planteada a partir del segundo curso.
Los estudiantes deberán, además, haber obtenido previamente una plaza en el Sistema de Intercambio entre Centros Universitarios de España (SICUE) para poder realizar la estancia en otra universidad.
La movilidad deberá realizarse en régimen de estudios presenciales y tendrá que implicar un cambio de residencia a una provincia diferente de aquella en la que se encuentra la universidad de origen.
El expediente académico tendrá un papel importante
Las ayudas no se concederán automáticamente a todos los estudiantes que cumplan los requisitos. La adjudicación se realizará mediante un procedimiento de concurrencia competitiva, por lo que las solicitudes se compararán entre sí.
El expediente académico tendrá un peso destacado en la selección. También se busca favorecer la movilidad hacia universidades situadas en ciudades pequeñas o intermedias y contribuir a una mayor cohesión territorial.
Las bases contemplan asimismo una reserva de hasta el 5% de las plazas para estudiantes con una discapacidad igual o superior al 25%.
Una especie de 'Erasmus nacional'
Las nuevas ayudas recuperan el espíritu de las antiguas becas Séneca, que permitían a los universitarios realizar parte de sus estudios en otra universidad española.
La diferencia fundamental respecto al programa Erasmus es que la movilidad de las becas Medrano se produce dentro de España, facilitando que un estudiante pueda trasladarse durante un curso a una universidad situada en otra provincia.
El objetivo es que la situación económica o el lugar de residencia habitual no impidan aprovechar las oportunidades académicas que ofrece otra universidad española.
El programa tendrá una financiación de 18,8 millones de euros
La primera edición del programa cuenta con una financiación máxima prevista de 18,8 millones de euros, destinada a cubrir las ayudas y los complementos asociados a determinados desplazamientos.
Con esta iniciativa, el Gobierno pretende fomentar la movilidad universitaria y ampliar las posibilidades de los estudiantes para completar su formación en otros centros del sistema universitario español.
El nombre del programa homenajea a Luisa de Medrano, vinculada a la Universidad de Salamanca y considerada una de las primeras mujeres en ocupar una cátedra universitaria en España, en 1508.
El plazo de solicitud todavía depende de la convocatoria
La publicación de las bases reguladoras en el BOE supone un paso adelante, pero no debe confundirse con la apertura definitiva del plazo de solicitudes.
Las bases establecen el marco del programa y será la convocatoria correspondiente la que concrete las condiciones específicas, el número definitivo de ayudas y el periodo para presentar las solicitudes. La información publicada este viernes confirma, por tanto, que el programa ya dispone de sus bases reguladoras, pero los estudiantes deberán esperar a la convocatoria para conocer el plazo exacto de inscripción.
Para los universitarios que estén preparando una movilidad para el curso 2026-2027, la nueva ayuda puede suponer un apoyo económico de hasta 8.100 euros para afrontar los gastos derivados de estudiar durante nueve meses en otra provincia.