Empleo

CCOO y UGT exigen a Trabajo desbloquear el registro horario para aflorar las horas extra de las mujeres

Empleo - pressfoto

CCOO y UGT han urgido al Ministerio de Trabajo a endurecer el registro de jornada como medida indispensable para frenar la brecha salarial de género, que supera el 15% en España, en pleno debate para transponer la directiva europea de transparencia.

La transposición de la normativa europea sobre igualdad retributiva se convierte en el nuevo tablero de reivindicación para los sindicatos mayoritarios. El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha mantenido una reunión clave con los representantes de UGT, CCOO, CEOE y Cepyme con el objetivo de abordar la transposición de la directiva de transparencia salarial de la Unión Europea, un marco regulatorio que ya se encuentra fuera de plazo para su implementación legal en España. Durante el encuentro, el departamento ministerial ha entregado una propuesta por escrito a los agentes sociales y ha fijado una nueva cita de negociación para mediados de julio.

Pese a que el eje central del debate era el documento de transparencia, la secretaria de Salud Laboral de UGT, Patricia Ruiz, y el secretario de Acción Sindical de CCOO, Javier Pacheco, han aprovechado la cumbre para elevar la presión sobre el Gobierno y exigir la aprobación inmediata del nuevo reglamento de control de jornada. Esta reforma se encuentra actualmente paralizada en el seno del Ejecutivo debido a un informe de carácter crítico emitido por el Consejo de Estado, así como por las discrepancias técnicas surgidas entre la cartera de Trabajo y el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa que encabeza el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo.

El registro de jornada como condición "sine qua non" contra la brecha retributiva

Desde el punto de vista de las organizaciones sindicales, la erradicación de la brecha salarial de género, un indicador que en el mercado español todavía se sitúa por encima del 15%, es inalcanzable si no se dota al sistema de herramientas de control efectivas. Patricia Ruiz (UGT) ha defendido que es prioritario contar con un registro horario que sea plenamente "fiable" para monitorizar de manera fidedigna cuántas horas extraordinarias realizan realmente las mujeres y bajo qué criterios económicos se están retribuyendo por parte de las empresas. En este sentido, ha exhortado al gabinete a acelerar una medida que el Ministerio tiene comprometida con las centrales sindicales desde hace bastantes meses.

Por su parte, Javier Pacheco (CCOO) ha puesto en valor el papel de la Comisión Europea a la hora de fiscalizar de forma rigurosa la transposición de la directiva en todos los Estados miembros, logrando sobreponerse a las presiones ejercidas por las organizaciones patronales a escala continental. Aunque el representante de CCOO ha reconocido el impacto positivo que tendrá la directiva de transparencia en la lucha contra la discriminación salarial femenina, ha remarcado de forma contundente que el endurecimiento por decreto del registro de jornada constituye una condición sine qua non para resolver las disfunciones del mercado laboral. Esta vía reglamentaria fue la alternativa elegida por la vicepresidenta segunda tras el revés parlamentario sufrido en septiembre de 2025, cuando el Congreso de los Diputados, con los votos en contra de Junts, PP y Vox, tumbó la reforma de reducción de la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales.