Milei reivindica en Madrid el capitalismo de libre empresa como base de prosperidad y libertad en Occidente
El presidente argentino defiende en el Madrid Economic Forum la apertura económica, la propiedad privada y el papel del empresario como motores del crecimiento, y advierte del riesgo de que Occidente abandone las ideas de la libertad.
El presidente de Argentina, Javier Milei, defendió este fin de semana en Madrid el capitalismo de libre empresa como el único sistema capaz de garantizar prosperidad económica, justicia social y progreso sostenido. Lo hizo durante la clausura del Madrid Economic Forum, un encuentro que reunió a empresarios, economistas e inversores internacionales para debatir sobre crecimiento económico, innovación y políticas de mercado.
En una intervención extensa, de marcado contenido doctrinal y académico, Milei combinó referencias a la teoría económica clásica, a la Escuela Austriaca y a la experiencia reciente de su propio gobierno para sostener que las sociedades prosperan cuando protegen la propiedad privada, fomentan la iniciativa empresarial y limitan la intervención del Estado en la economía.
“El capitalismo de libre empresa no solo es eficiente desde el punto de vista económico; es también el sistema más justo”, afirmó el mandatario argentino ante un auditorio que siguió su discurso con continuos aplausos.
El capitalismo como sistema justo, eficiente y dinámico
Una parte central de la intervención de Milei se centró en desmontar la idea, extendida en ciertos ámbitos académicos y políticos, de que la economía de mercado requiere de una intervención constante del Estado para corregir supuestos “fallos de mercado”.
Según el presidente argentino, ese planteamiento parte de modelos teóricos alejados de la realidad. En su opinión, el intercambio voluntario entre individuos en mercados libres no solo produce asignaciones eficientes de recursos, sino que además genera incentivos permanentes para la innovación y el crecimiento.
Para explicar esta tesis, Milei recurrió a referencias históricas de la teoría económica, desde el pensador griego Xenophon hasta el economista escocés Adam Smith, considerado uno de los padres del liberalismo económico.
En ese marco, reivindicó especialmente el enfoque de la Escuela Austriaca de Economía, citando a autores como Ludwig von Mises, Friedrich Hayek o el economista español Jesús Huerta de Soto, cuya teoría de la “eficiencia dinámica” considera fundamental para comprender el funcionamiento real de las economías.
Según esta perspectiva, la prosperidad de una sociedad no depende únicamente de la asignación eficiente de recursos existentes, sino de su capacidad para crear continuamente nuevos recursos, innovaciones y oportunidades económicas.
El papel del empresario en el progreso económico
Uno de los ejes del discurso fue el protagonismo que Milei atribuyó a la figura del empresario. En su opinión, la función empresarial constituye el verdadero motor del crecimiento económico.
“La creatividad empresarial es la capacidad humana de descubrir oportunidades de ganancia en el entorno y actuar para aprovecharlas”, explicó.
Para que ese proceso funcione, añadió, es imprescindible que existan instituciones sólidas que reduzcan la incertidumbre y protejan los derechos de propiedad. En ausencia de ese marco institucional, advirtió, la inversión, la innovación y el crecimiento tienden a debilitarse.
En este sentido, el presidente argentino subrayó que la prosperidad de Occidente durante los últimos siglos se ha basado precisamente en la consolidación de ese tipo de instituciones económicas.
Las cuatro fuentes del crecimiento económico
Durante su exposición, Milei también abordó las bases del crecimiento económico desde una perspectiva teórica, identificando cuatro factores fundamentales:
- La división del trabajo, que multiplica la productividad al especializar tareas.
- La acumulación de capital físico, impulsada por el ahorro y la inversión.
- El desarrollo del capital humano, que incluye educación, salud y capacidades cognitivas.
- El progreso tecnológico, que permite producir más bienes con menos recursos.
A estos elementos añadió un quinto factor que, según su planteamiento, resulta decisivo: la creatividad empresarial, entendida como la capacidad de innovar, descubrir oportunidades y coordinar recursos de manera eficiente.
Apertura económica frente al proteccionismo
En la parte final de su intervención, Milei dedicó especial atención al debate sobre la apertura comercial, uno de los ejes de su programa económico en Argentina.
Para ilustrar los efectos del proteccionismo, puso como ejemplo el mercado argentino de neumáticos, donde —según explicó— las restricciones comerciales habían llevado a que productos disponibles en el mercado internacional por unos 100 dólares se vendieran localmente por cerca de 400.
En su opinión, este tipo de políticas termina perjudicando a los consumidores y distorsionando la asignación de recursos.
“La apertura permite que los precios bajen, que los salarios reales aumenten y que los recursos se reasignen hacia sectores más productivos”, sostuvo.
Según Milei, la liberalización económica no solo mejora la eficiencia del sistema productivo, sino que además reduce los incentivos a la corrupción asociados a los privilegios regulatorios.
Reformas económicas y estabilización en Argentina
El presidente argentino también aprovechó su intervención para destacar algunos de los resultados de su política económica desde su llegada al poder en diciembre de 2023.
Entre ellos mencionó la reducción del riesgo país, que —según explicó— ha pasado de niveles cercanos a los 3.000 puntos básicos en el momento de su elección a cifras próximas a los 500 puntos en la actualidad, con emisiones recientes que incluso se sitúan alrededor de los 200 puntos.
Milei atribuyó esa mejora a la disciplina fiscal, la desregulación económica y la reducción de la incertidumbre institucional.
En este contexto destacó también el trabajo del Ministerio de Desregulación, dirigido por Federico Sturzenegger, al que atribuyó la eliminación de miles de regulaciones que —según su gobierno— dificultaban la actividad económica.
Una advertencia sobre el futuro de Occidente
Más allá del debate económico, el discurso de Milei incluyó una reflexión de carácter cultural y político sobre el rumbo de las sociedades occidentales.
El presidente argentino sostuvo que durante las últimas décadas muchas democracias han comenzado a alejarse de los principios que hicieron posible su prosperidad: la libertad individual, la propiedad privada y el respeto a las instituciones.
Una advertencia que ya había planteado anteriormente en el World Economic Forum Annual Meeting celebrado en Davos, donde defendió la necesidad de recuperar las ideas de la libertad frente a lo que considera una creciente expansión de políticas intervencionistas.
En Madrid, sin embargo, concluyó su intervención con un tono optimista:
“El mundo está despertando. América puede volver a convertirse en el faro que ilumine a Occidente con las ideas de la libertad”.
Entre aplausos del auditorio, Milei cerró su discurso reivindicando el legado intelectual de la tradición liberal y defendiendo que el futuro de las sociedades abiertas dependerá de su capacidad para reafirmar los principios que impulsaron su desarrollo durante los últimos siglos.