Economía

El sindicato de técnicos de Hacienda Gestha pide al Gobierno sustituir las rebajas del IVA por el "escudo social" propuesto por Bruselas

Electricidad - Foto de KaiPilger (Pixabay)

Gestha reclama al Gobierno español aprovechar el plan 'AccelerateEU' de la Comisión Europea para poner fin a las rebajas generalizadas de IVA. Los técnicos de Hacienda proponen sustituir estas medidas "ineficientes" por ayudas directas, vales energéticos y un mayor impulso al teletrabajo.

El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, ha solicitado hoy que el lanzamiento del plan europeo ‘AccelerateEU’ sirva como palanca para que España abandone las bajadas generalizadas de IVA en energía y carburantes. Según el colectivo, estas medidas son "ineficaces y regresivas", "beneficiando más a las rentas altas" que a quienes realmente necesitan el apoyo.

Gestha sostiene que las rebajas del IVA aplicadas hasta ahora favorecen desproporcionadamente a los hogares con viviendas más grandes y vehículos de alta gama, que consumen más energía. En su lugar, celebran que la Comisión Europea priorice ahora ayudas directas mediante vales energéticos específicos para consumidores vulnerables, incentivos fiscales selectivos con tarifas sociales en lugar de rebajas indiscriminadas y fomente el arrendamiento de vehículos eléctricos y bombas de calor para familias con menos recursos.

"No es eficiente que la tecnología más cara marque el precio de todas las demás", advierten los técnicos, insistiendo en la necesidad de reformar el sistema marginalista de precios y eliminar los "beneficios caídos del cielo" de las energéticas.

Teletrabajo y Fiscalidad Ambiental: Las asignaturas pendientes

A pesar de la valoración positiva del paquete europeo, Gestha ha señalado dos carencias que considera fundamentales para el éxito de la transición. Por un lado, los técnicos lamentan que no se haya incluido el fomento del teletrabajo como una medida estructural prioritaria para racionalizar el consumo de combustibles y energía tanto en el sector privado como en las administraciones públicas.

Por otro lado, en lo relativo a la Directiva de Fiscalidad Energética, urgen a que los combustibles empiecen a tributar en función de su contenido energético y su desempeño ambiental, atendiendo a los niveles de contaminación, en lugar de hacerlo por volumen, lo que permitiría eliminar de forma definitiva las exenciones a los combustibles fósiles que el colectivo califica ya como obsoletas.

Financiación del cambio

Los técnicos instan al Gobierno a movilizar los más de 350.000 millones de euros disponibles en fondos europeos (MRR, Fondos de Cohesión y Fondo Social para el Clima). Bruselas estima que la transición requerirá una inversión de 660.000 millones de euros anuales hasta 2030, lo que obligará a una vigilancia estricta de los márgenes comerciales para evitar que movimientos especulativos absorban las ayudas públicas.