El Gobierno aprueba rebajas fiscales para aliviar la crisis energética hasta junio de 2026
Nuevas medidas tributarias reducen el IVA de la energía, impulsan deducciones en IRPF y bajan impuestos a carburantes y electricidad
El Gobierno ha aprobado un paquete de medidas fiscales extraordinarias para paliar el impacto de la crisis energética, con rebajas de impuestos y nuevas deducciones que estarán vigentes hasta junio de 2026 en su mayoría.
Entre las principales novedades destaca la reducción del IVA, que baja del 21 % al 10 % de forma temporal. Esta rebaja se aplica a la electricidad para contratos con potencia inferior a 10 kW y a consumidores vulnerables, así como al gas natural, la biomasa, la leña y también a carburantes y combustibles.
No obstante, el mantenimiento de estas reducciones en el mes de junio de 2026 estará condicionado a la evolución del índice de precios al consumo, lo que introduce un elemento de flexibilidad en función del contexto económico.
En el ámbito del IRPF, el Ejecutivo ha decidido prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2026 las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas, tanto para reducir la demanda de calefacción y refrigeración como para mejorar el consumo de energía primaria no renovable.
Además, se extiende hasta 2027 la deducción para rehabilitaciones en edificios residenciales, reforzando así la apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia energética en el parque inmobiliario.
A partir de 2026, también se mantendrán los incentivos para la movilidad sostenible. Se prorroga la deducción por la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga, y se introduce una nueva deducción para sistemas de autoconsumo energético basados en fuentes renovables en viviendas.
En el Impuesto sobre Sociedades, las medidas incluyen la extensión hasta 2026 de la libertad de amortización para inversiones vinculadas a energías renovables, vehículos eléctricos e infraestructuras de recarga. Este incentivo busca fomentar la inversión empresarial en transición energética y modernización industrial.
Otro de los pilares del paquete fiscal es la reducción de impuestos sobre los carburantes. El Impuesto sobre Hidrocarburos se reduce temporalmente, junto con el tipo de devolución del gasóleo profesional, lo que beneficiará especialmente a transportistas y productores agrarios.
En paralelo, se han aprobado ayudas directas y extraordinarias para compensar el encarecimiento del gasóleo, dirigidas a sectores especialmente afectados como el transporte terrestre y el ámbito agrícola.
En cuanto al consumo eléctrico, se establece una rebaja significativa del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que pasa del 5,11 % al 0,5 % hasta el 30 de junio de 2026, lo que supondrá un alivio directo en la factura energética.
Asimismo, el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica incorpora ajustes relevantes. Se aplicará una reducción del 10 % en la base imponible durante el primer trimestre de 2026 y una exención total en el segundo trimestre, lo que busca abaratar los costes del sistema eléctrico.
Este conjunto de medidas responde al objetivo de mitigar el impacto de la crisis energética en hogares, empresas y sectores estratégicos, al tiempo que impulsa la transición hacia un modelo energético más sostenible.