España supera el techo de los 22 millones de empleos pese al impacto global de la guerra en Irán
Ni la escalada bélica en Oriente Próximo ni la incertidumbre energética han frenado el dinamismo del mercado laboral español. Por primera vez en la historia, España ha superado la barrera psicológica de los 22 millones de ocupados (22.010.532 en términos desestacionalizados), tras un mes de marzo que cerró con la creación de 211.510 nuevos empleos.
Según los datos publicados hoy por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la afiliación media creció un 0,98%, elevando el total de cotizantes hasta los 21.882.147. Se trata de un balance superior al registrado en marzo del año pasado (+161.491), lo que confirma la resiliencia de la economía española frente a la crisis derivada del conflicto en Irán.
La hostelería y el turismo tiran del carro
El motor del crecimiento este mes ha sido, sin duda, el sector servicios. La hostelería lideró la creación de empleo con 79.701 nuevos cotizantes, seguida de las actividades administrativas (+17.206) y la construcción (+17.156). Este repunte se refleja en todas las comunidades autónomas, con Andalucía (+50.543) y Baleares (+35.108) a la cabeza, impulsadas por el arranque de la temporada turística.
Por regímenes, el General sumó 194.217 asalariados, mientras que el de Autónomos (RETA) experimentó un sólido repunte de 14.920 trabajadores por cuenta propia, situando el total en 3,42 millones.
En el lado opuesto, el suministro de energía eléctrica fue uno de los pocos sectores que destruyó empleo, perdiendo 266 cotizantes en un contexto de precios energéticos tensionados por el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Un mercado laboral más femenino y estable
La radiografía del empleo en marzo también deja notas positivas en cuanto a la calidad y la demografía laboral. Las mujeres ya representan el 47,4% del total de afiliados, un punto más que hace ocho años.
Además, hay 4,7 millones de trabajadores fijos más que en marzo de 2021, situando la temporalidad en un mínimo histórico del 11,6%, frente al casi 30% que se registraba antes de la actual normativa.