España y la OCDE colaborarán en regular algoritmos de precios personalizados y evitar prácticas abusivas
España y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han acordado colaborar en la regulación de los algoritmos que utilizan las empresas para personalizar precios, con el objetivo de garantizar mayor transparencia y proteger a los consumidores vulnerables frente a posibles prácticas discriminatorias o engañosas en el comercio digital.
Así lo anunció ayer el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, en declaraciones a los medios de comunicación posteriores a su reunión en París con la secretaria general adjunta de la OCDE, Mary Beth Goodman, con quien la delegación española ha "trabajado en distintas líneas de cooperación y apoyo".
La colaboración buscará desarrollar criterios que permitan supervisar mejor cómo se fijan los precios mediante algoritmos, de manera que se evite el uso de parámetros discriminatorios o que puedan aprovecharse de situaciones de urgencia o necesidad de las personas consumidoras. Por ejemplo, se pretende que las empresas faciliten información clara sobre los factores que influyen en un precio personalizado, como la hora del día, la demanda, la distancia en servicios de transporte o eventos locales, y que estos criterios sean accesibles y comprensibles para los usuarios.
La iniciativa también apunta a que no se implementen prácticas en las que los precios varíen de forma sorpresiva durante el proceso de compra, con el objetivo de evitar que los consumidores se vean presionados a tomar decisiones apresuradas por la incertidumbre sobre posibles cambios de tarifa.
Esto forma parte de un esfuerzo más amplio por proteger los derechos de los consumidores frente a prácticas potencialmente discriminatorias o engañosas en el ámbito digital, y por fomentar una mayor conciencia sobre el uso de datos personales y el control de la privacidad.