AEB defiende que los pagos digitales se mantengan en el ámbito privado y que el euro digital los complemente
La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha defendido que los pagos digitales entre particulares deben seguir predominando en el ámbito privado mediante soluciones como el futuro "Bizum europeo", y que el euro digital solo debe ocupar el espacio que no cubren estas plataformas para complementar el sistema de pagos existente.
La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha defendido que los pagos digitales entre particulares deben seguir desarrollándose en el ámbito privado y que las entidades financieras y plataformas especializadas son las más adecuadas para ofrecer este tipo de servicios. En ese contexto, ha señalado que el euro digital, una propuesta de moneda digital del Banco Central Europeo, debe ocupar el espacio que no cubren las soluciones privadas y actuar como complemento de las mismas.
Según la AEB, actualmente existen numerosas soluciones privadas de pago que funcionan de manera eficiente, incluyendo aplicaciones móviles y sistemas de transferencia inmediata, y estas herramientas deberían conservar su papel central en los pagos cotidianos. La postura de Kindelán refleja la visión del sector bancario de priorizar la innovación privada en medios de pago, mientras que el euro digital aportaría capacidades adicionales solo cuando sea necesario fuera del alcance de estas plataformas.
Papel del euro digital y soluciones privadas
El euro digital es una iniciativa europea que busca crear una forma de dinero digital emitida por el Banco Central Europeo, disponible para particulares y empresas. En el debate europeo sobre su diseño, responsables institucionales han señalado que este instrumento estaría diseñado para complementar al efectivo y a los sistemas de pago existentes, coexistiendo con tarjetas y otras soluciones privadas en un entorno interoperable.
Desde la AEB consideran que un euro digital podría ser útil en ciertos casos, como pagos mayoristas entre entidades o operaciones sin conexión, pero que no debería sustituir las soluciones privadas de pago ni ocupar su espacio principal en transacciones minoristas. Con ello, se busca reforzar la competitividad y la innovación en el sistema financiero, manteniendo eficiencia y flexibilidad para los usuarios.
Debate sobre la evolución del sistema de pagos
El debate sobre el futuro de los pagos digitales en Europa incluye cuestiones sobre privacidad, interoperabilidad, costes y soberanía digital. Diversos organismos europeos han subrayado la importancia de que el euro digital refuerce la autonomía estratégica de la Unión Europea en medios de pago sin comprometer la eficiencia ni desplazar soluciones exitosas del sector privado.
En este contexto, la posición de la AEB refleja una apuesta por un modelo mixto donde las soluciones privadas sigan dominando los pagos entre particulares, mientras que el euro digital se integre como componente adicional que puede ofrecer valor cuando las soluciones privadas no cubran una necesidad específica.