Icónica Madrid

Icónica Madrid convierte Serrería Belga en un gran cuento ilustrado sobre los símbolos de la capital

La muestra reúne a 14 artistas y propone un viaje visual y sonoro por personajes, lugares y escenas que definen el imaginario madrileño

Imagen de una de las obras de la exposición ‘Icónica Madrid. Una ciudad de cuento’
photo_camera Imagen de una de las obras de la exposición ‘Icónica Madrid. Una ciudad de cuento’

Madrid vuelve a mirarse en el espejo de la ilustración con ‘Icónica Madrid. Una ciudad de cuento’, la exposición inaugurada este martes en Espacio Cultural Serrería Belga por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz. La muestra, integrada en la programación de IlustraweekMadrid 2026, reúne a 14 ilustradores que reinterpretan algunos de los grandes símbolos de la capital en una propuesta que combina imagen, sonido y relato.

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 3 de mayo y plantea un recorrido inmersivo por un Madrid contado como si fuera un libro abierto. En sus páginas aparecen Gloria Fuertes, Manuela Malasaña, la plaza Mayor, la Cuesta de Moyano, el teleférico, el viaducto o el cocido madrileño, convertidos ahora en escenas ilustradas inéditas.

La muestra regresa tras el éxito de su primera edición en 2025 y lo hace con una fórmula ampliada. Esta vez, Madrid no solo se contempla, también se escucha. Cada obra forma parte de un cuento sonoro creado especialmente para la ocasión por Rubén Arribas, codirector de la revista El Duende, mientras que la narración corre a cargo del actor Claudio Serrano, voz habitual en el doblaje de intérpretes como Ben Affleck o Christian Bale.

El resultado es una exposición que no se limita a colgar ilustraciones en una sala, sino que propone una experiencia narrativa y sensorial en la que la ciudad se transforma en personaje principal. Cada capítulo del recorrido está protagonizado por un icono madrileño y reinterpretado desde estilos muy diferentes, lo que permite construir una visión plural, contemporánea y afectiva de la capital.

Entre los nombres participantes figuran Lady Desidia, María Hesse, Adolfo Serra, Poliño Trapalleiro, Marina Hernández Ávila, Nuria Cuesta, Manuel Marsol, Jesús Gabán, Marta Ponce, Puño, Marta Chicote, Elena Hormiga, Albertoyos y Nuria Blanco. Todos ellos aportan una mirada propia sobre rincones, figuras y estampas que forman parte de la memoria cultural madrileña.

Uno de los trabajos más representativos es el de Lady Desidia, autora del cartel de esta edición, que sitúa la escena en el entorno del Palacio de Cristal del Retiro y firma además una visión de la plaza Mayor desde uno de sus balcones. Poliño Trapalleiro, por su parte, imagina a los madrileños pintando entre todos el característico cielo azul de la ciudad, mientras Nuria Cuesta convierte la Cuesta de Moyano en un paseo entre libros y Albertoyos lleva al papel el viaducto con la calle de Segovia y el Manzanares al fondo.

También hay espacio para iconos menos evidentes, pero profundamente arraigados en la identidad local. Elena Hormiga se detiene en el Teleférico de Madrid; Puño lleva a la exposición la belleza de los pavos reales de los jardines de Cecilio Rodríguez; y Manuel Marsol reivindica el fútbol de barrio como parte de la vida cotidiana madrileña.

La dimensión histórica y literaria de la ciudad también ocupa un lugar central. Marta Ponce rinde homenaje a Manuela Malasaña, símbolo de la resistencia madrileña frente a las tropas napoleónicas, mientras Jesús Gabán retrata a Gloria Fuertes en Lavapiés, rodeada de sus inseparables ocas. María Hesse recupera la figura de María de Maeztu, impulsora de la Residencia de Señoritas, y Marta Chicote se adentra en el universo del Ratoncito Pérez, uno de los personajes más populares nacidos de la literatura vinculada a Madrid.

La exposición también reserva un espacio para lo fantástico. Adolfo Serra incorpora a la muestra los fantasmas de Madrid, no solo en formato ilustrado, sino también mediante una instalación específica, mientras Nuria Blanco presenta una vajilla de cerámica ilustrada, ampliando el lenguaje visual de la muestra más allá del papel.

Otro de los atractivos del recorrido son los audios grabados por los propios autores, en los que explican el origen de sus piezas y las historias ocultas detrás de cada una. A ello se suma un minicine en el que se proyecta una pieza audiovisual creada por los artistas noveles Copolar y Victoria Rocha, donde los participantes relatan su vínculo personal con los iconos elegidos y detallan su proceso creativo.

Con esta segunda edición, Serrería Belga se consolida como uno de los grandes escaparates de la ilustración en Madrid, al tiempo que IlustraweekMadrid amplía su peso como festival de referencia. La cita se celebra hasta el 3 de mayo en más de 50 espacios de la ciudad y cuenta con la participación de más de un centenar de creadores, en una programación que vuelve a situar a la ilustración en el centro de la vida cultural madrileña.

Además, ‘Icónica Madrid. Una ciudad de cuento’ estará acompañada por talleres gratuitos para público infantil y juvenil, reforzando así su dimensión pedagógica y su vocación de acercar el arte a nuevos públicos.

La exposición no solo celebra los grandes emblemas de Madrid, sino que los reinterpreta desde una sensibilidad contemporánea. La ciudad aparece aquí como memoria, escenario, personaje y relato, capaz de ser redescubierta a través del dibujo, la voz y la imaginación.