Entrevista

Ernesto Gallud y el nuevo horizonte del Press Wine Competition de AEPEV

Ernesto Gallud, alma y motor del primer concurso internacional AEPEV
Queridos lectores, hoy les traemos una entrevista a Ernesto Gallud, alma y motor del primer concurso internacional AEPEV ( Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino)

En su primera edición, el Press Wine Competition logró consolidarse como un certamen singular dentro del panorama vinícola español: un concurso evaluado exclusivamente por periodistas y comunicadores especializados, capaz de ofrecer una lectura directa de los gustos y expectativas del consumidor actual. Con esa base, AEPEV afronta ahora una segunda convocatoria marcada por la ambición y la adaptación a un mercado en plena transformación.

La incorporación de nuevas categorías de bebidas con base de vino, la creación de dos ediciones anuales —una estival y otra premium— y la voluntad de abrir el concurso a elaboraciones internacionales reflejan una estrategia clara: ampliar el alcance del PWC, reforzar su utilidad informativa y convertirlo en un referente estable dentro del calendario global. Sobre estos objetivos, los aprendizajes de la primera edición y las tendencias que empiezan a perfilarse en el registro de muestras, conversamos con Ernesto Gallud.

Tras el éxito de la primera edición, qué objetivos estratégicos se ha marcado AEPEV para esta segunda convocatoria del Press Wine Competition y qué mejoras o ajustes se han incorporado a partir de la experiencia inicial.

En 2026, el PWC se ha marcado el objetivo de incluir nuevas categorías de bebidas con base de vino (aunque no sean vino propiamente dicho). La tendencia mundial hacia la reducción del consumo de alcohol está haciendo florecer un buen número de productos bien aceptados por los consumidores —Tinto de Verano, Sangría, Rebujito, frizzantes, etc.— y desde AEPEV queremos informar al consumidor de nuestras valoraciones. Para alcanzar este objetivo, y como novedad, se realizarán dos ediciones: una en verano (junio) y otra premium (noviembre).

Cómo está evolucionando el interés de bodegas nacionales e internacionales por participar en esta segunda edición y qué tendencias observas en el tipo de vinos que buscan someterse al criterio de un jurado compuesto exclusivamente por comunicadores especializados.

Es pronto para dar datos, ya que estamos al inicio del registro. Pero somos muy optimistas y esperamos un incremento notable respecto a la edición anterior, especialmente en novedades del sector vinícola y en bebidas espirituosas.

El PWC se distingue por su jurado formado por periodistas, escritores y prescriptores del vino. ¿Qué aporta este enfoque al rigor del concurso y cómo crees que influye en la credibilidad de los resultados frente a otros certámenes más tradicionales?

El diferencial principal es que los periodistas están dedicados a informar a consumidores y distribuidores comerciales, de modo que nos preocupan más los deseos del consumidor que los atributos estrictamente técnicos de la elaboración. Que los jurados estén formados por periodistas y comunicadores acerca mucho más los resultados a los gustos del consumidor que a los de los bodegueros.

Qué impacto esperas que tenga esta segunda edición en la proyección internacional del concurso y cómo se está trabajando desde AEPEV para consolidarlo como una referencia estable dentro del calendario global de competiciones vinícolas.

Somos optimistas con moderación, principalmente porque el mercado lleva cinco años retrayéndose y descendiendo en consumos. Para nuestro PWC, el crecimiento puede venir de la incorporación de vinos producidos en otros países. En la edición Premium (noviembre) habrá países invitados.

Con una segunda edición que amplía categorías, multiplica formatos y abre la puerta a la participación internacional, el Press Wine Competition se prepara para dar un salto cualitativo sin perder su esencia: ofrecer al consumidor una lectura honesta, directa y periodística del vino y de las bebidas que nacen de él. En un contexto global de cambios en los hábitos de consumo y de búsqueda de nuevas referencias, la apuesta de AEPEV por un jurado compuesto exclusivamente por comunicadores especializados se revela más pertinente que nunca. Si la primera edición demostró que había espacio para un concurso que interpretara el mercado desde la mirada del prescriptor, esta nueva convocatoria apunta a consolidar al PWC como una herramienta de referencia para bodegas, distribuidores y consumidores dentro y fuera de España. El camino está trazado; ahora comienza la etapa en la que el concurso puede convertirse en un verdadero punto de encuentro internacional para entender hacia dónde se mueve el vino que viene.

Gracias, Ernesto, por compartir con tanta claridad la visión y el pulso de esta nueva edición. Seguiremos atentos al camino del PWC y al diálogo que abre entre el sector y los consumidores.