Aseuniv y la Copa de los Sentidos el arte de unir orígenes a través del vino
Queridos lectores, el pasado 3 de marzo tuvimos la fortuna de volver a sumergirnos en la magia de la Copa de los Sentidos, ese encuentro donde catar se convierte en conversar, saludar amigos es reencontrarse con historias y cada sorbo nos recuerda por qué el vino es emoción líquida. De la mano de Aseuniv, que desde 1991 ha tejido un puente entre tradición y visión —desde su primera alianza con Marqués de Murrieta hasta su papel como importador oficial de champagnes tan admirados como Egly‑Ouriet—, vivimos una jornada que celebra la excelencia y el criterio que definen su trayectoria.
Aseuniv y la Copa de los Sentidos: el arte de unir orígenes a través del vino
En esta edición quisimos detenernos especialmente en los vinos internacionales que descubrimos: auténticas obras de arte embotelladas, vibrando al ritmo de moléculas - La Copa de los Sentidos, más que una feria o salón de vinos, es el latido de la filosofía de Aseuniv: un espacio donde profesionales, sumilleres y amantes del vino pueden explorar tendencias, estrechar lazos y dejarse inspirar por un portafolio que une, transforma e inspira a través de cada copa.
Especialmente disfrutamos:
• Francia · Clotilde Davenne – Chablis Grand Cru Blanchots 2013 · 100% Chardonnay. Las vides de Chablis Grand Cru se distribuyen en siete climats, entre ellos Les Clos, Les Preuses, Bougros y Blanchot.
• Nueva Zelanda · Little Beauty Pinot Gris 2023 · Marlborough.
• Italia · Sicilia Etna Rosso – Planeta 2023 · variedad Nerello Mascalese.
• Estados Unidos · Penfolds BIN 600 California · Cabernet Sauvignon y Shiraz 2021.
Cuatro vinos de cuatro orígenes, cuatro variedades y cuatro perfiles aromáticos completamente distintos… pero unidos por un mismo lenguaje: sus moléculas volátiles, esas que construyen el perfume del vino y que permiten que un Chablis, un Pinot Gris neozelandés, un Nerello Mascalese siciliano o un ensamblaje californiano de Cabernet y Shiraz puedan dialogar entre sí.
Aunque cada vino habla su propio idioma, todos comparten familias aromáticas que los conectan: terpenos florales, ésteres frutales, aldehídos herbáceos, fenoles especiados y compuestos minerales. La magia está en cómo cada variedad, cada origen y cada vinificación reorganizan esas moléculas para crear un perfume único.
Damos las gracias a todo el equipo de Aseuniv, especialmente a Natalio del Álamo Plaza, por acercarnos a estos descubrimientos de alta sensibilidad.
Cada botella posee su propio genio particular, y así lo respetamos, porque trabajamos con rigor.
Gracias y hasta la próxima. No se olividen de olfatear, sentir y disfrutar del Vino
Hosanna Peña Dr. Ricardo de Arrúe El Perfume del Vino
Os recordamos seguir nuestras columnas en este mismo diario: “Las Moléculas del Vino”, “Filosofía Práctica del Vino” y “Recomendados”