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La UC3M impulsa pulseras inteligentes que detectan el miedo para proteger a víctimas de violencia de género

La pulsera inteligente de la UC3M que detecta el miedo en tiempo real - UC3M

La UC3M desarrolla pulseras con IA que detectan el miedo en tiempo real y activan alertas para prevenir agresiones a víctimas

Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid han desarrollado una innovadora tecnología que podría marcar un antes y un después en la protección de víctimas de violencia de género: pulseras inteligentes capaces de detectar el miedo en tiempo real y activar alertas automáticas antes de que se produzca una agresión.

El sistema, denominado DeepBindi, forma parte del proyecto UC3M4Safety y cuenta con el respaldo de la Agencia Estatal de Investigación y el Instituto Nacional de Ciberseguridad.

Inteligencia artificial para anticiparse al peligro

La principal innovación de esta tecnología reside en su capacidad para analizar en tiempo real señales fisiológicas de la usuaria mediante algoritmos de inteligencia artificial, sin necesidad de enviar datos a servidores externos.

El dispositivo wearable procesa hasta 57 variables biométricas, entre ellas la conductancia de la piel, la temperatura corporal o el pulso sanguíneo, para identificar patrones asociados al miedo.

Gracias a estos avances, el sistema ha alcanzado una precisión cercana al 80%, lo que supone una mejora significativa respecto a versiones anteriores.

Alertas automáticas y respuesta inmediata

Cuando la pulsera detecta una posible situación de riesgo, activa automáticamente una alerta que se envía a un círculo de confianza previamente definido. En caso de que no haya respuesta, el sistema contempla la posibilidad de contactar directamente con las fuerzas de seguridad.

Este mecanismo permite anticiparse a situaciones de violencia y reducir el tiempo de reacción, uno de los factores clave en la protección de las víctimas.

Privacidad y seguridad de los datos

Otro de los aspectos destacados del proyecto es su enfoque en la privacidad. El procesamiento de datos se realiza en el propio dispositivo, lo que reduce el consumo energético y evita la exposición innecesaria de información sensible.

Además, los datos generados se almacenan cifrados en entornos seguros, lo que podría permitir su uso como prueba judicial en procesos legales, aportando un valor añadido en la lucha contra la violencia de género.

Aplicaciones futuras más allá de la violencia de género

Aunque el sistema ha sido diseñado inicialmente para la protección de víctimas, los investigadores señalan que esta tecnología podría extenderse a otros ámbitos, como la detección temprana del acoso escolar u otras situaciones de riesgo emocional.

No obstante, los expertos subrayan que estas herramientas deben complementarse con políticas educativas, sociales y de prevención, ya que la tecnología por sí sola no puede abordar un problema estructural.

Próximo paso: validación en entornos reales

El equipo de la UC3M trabaja ahora en la validación del sistema mediante un piloto a gran escala, con el objetivo de comprobar su eficacia en situaciones reales y avanzar hacia su implantación.

Este desarrollo sitúa a la investigación española en la vanguardia de la aplicación de la inteligencia artificial en el ámbito social, con el potencial de salvar vidas y mejorar la protección de las personas más vulnerables.