La Mesa del Turismo rechaza la subida del 3,8% de las tasas de Aena y avisa del impacto en la competitividad
La Mesa del Turismo ha asegurado que es posible aumentar las inversiones y reforzar la competitividad sin necesidad de aplicar la subida del 3,8% en las tasas aeroportuarias anunciada por Aena.
La Mesa del Turismo rechaza el incremento del 3,8% en las tasas aeroportuarias planteado por Aena y defiende que las inversiones previstas pueden ejecutarse sin repercutir nuevos costes sobre el transporte aéreo.
En un comunicado, la organización advierte de que la medida supondría un encarecimiento directo de los billetes y tendría un efecto negativo en la competitividad de España como destino turístico en un entorno internacional cada vez más exigente.
El presidente de la Mesa del Turismo, Juan Molas, afirma que el sector "no necesita más cargas ni incrementos de precios arbitrarios" y alerta de que la subida jugaría en contra del posicionamiento de España en los mercados emisores.
La entidad respaldó además la postura de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que también se opone al incremento propuesto por el gestor aeroportuario. Según ALA, sería posible incluso aplicar una reducción del 4,9% en las tasas si se tiene en cuenta una previsión de crecimiento anual del tráfico del 3,6% para el periodo 2027-2031, frente al 1,3% contemplado por Aena.
Asimismo, ALA cuestionó el coste medio ponderado de capital (WACC) del 9% fijado por Aena para sus inversiones reguladas, comparándolo con los niveles de entre el 5% y el 7% existentes en otros sectores regulados europeos.
Las aerolíneas consideran viable mantener el plan inversor del gestor aeroportuario, valorado en cerca de 10.000 millones de euros para el próximo quinquenio, sin necesidad de elevar las tasas ni repercutir incrementos en el precio de los billetes.
La Mesa del Turismo recuerda que en la última década una política prudente en materia de tarifas aeroportuarias ha contribuido al crecimiento del tráfico de pasajeros y al desarrollo del sector turístico, y hace un llamamiento a la responsabilidad para evitar decisiones que, a su juicio, podrían afectar a la competitividad del turismo español.