Defensa

El Ejército del Aire completa con éxito el primer vuelo de un dron Predator B equipado con el pod SOAR de inteligencia de señales

El Predator B con el POD SOAR bajo el ala derecha - Foto del Ejército del Aire y del Espacio

Las Fuerzas Armadas españolas han alcanzado un nuevo hito en su modernización operativa con el primer vuelo del Predator B del Ala 23 dotado del pod SOAR, que amplía las capacidades de inteligencia de señales del sistema de aeronaves no tripuladas.

El Ejército del Aire y del Espacio ha realizado el primer vuelo operativo de un dron Predator B equipado con el pod SOAR (Scalable Open Architecture Reconnaissance), un sistema diseñado para potenciar la inteligencia de señales en misiones de vigilancia y reconocimiento.

Este hito forma parte del proceso de modernización de las capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) del Ejército del Aire, integrando tecnologías avanzadas que facilitan la obtención de información desde plataformas no tripuladas.

Qué es el pod SOAR y su función

El pod SOAR, fabricado por la empresa tecnológica L3Harris, permite realizar tareas de inteligencia de señales (SIGINT), incluidas comunicaciones y datos del espectro electromagnético, lo que amplía el abanico de misiones del Predator B más allá de las funciones tradicionales de observación visual y electrónica.

Este tipo de capacidades son clave para la recogida de información en tiempo real, especialmente en entornos complejos donde se requieren datos sobre emisiones y comunicaciones de interés estratégico.

Modernización de capacidades ISR

La incorporación de este pod representa una recuperación y mejora de las capacidades de inteligencia de señales que habían quedado afectadas por la retirada de aeronaves tripuladas con funciones similares.

Operado desde la Base Aérea de Talavera la Real, este sistema forma parte de las unidades del Ala 23 dedicadas a ISR, que también han estado involucradas en misiones reales de presencia, vigilancia y disuasión en áreas como el Mediterráneo occidental.

Implicaciones estratégicas

La ampliación de las capacidades de los drones Predator B con el pod SOAR sitúa al Ejército del Aire español a la vanguardia de la integración de sistemas no tripulados con tecnologías de inteligencia avanzada, reforzando su papel en procesos de toma de decisiones y apoyo a operaciones conjuntas.

Este avance tecnológico se enmarca en un contexto más amplio de actualización de los sistemas ISR en las Fuerzas Armadas españolas, que también contemplan futuros desarrollos como aviones especializados en inteligencia de señales para dotar de aún mayores prestaciones a la defensa y seguridad nacional.