TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD / AVANCE CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Desarrollan una tecnología de IA que detecta indicios de violencia de género a partir de la voz

Violencia de género - Comunidad de Madrid
Un equipo de investigación de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha desarrollado una tecnología basada en inteligencia artificial que permite detectar indicios de violencia de género a partir del análisis de la voz. El sistema, que estudia características paralingüísticas como tono, ritmo e intensidad, podría emplearse en líneas de atención y entornos clínicos para identificar situaciones de riesgo de forma temprana y no invasiva. 

La investigación, recientemente publicada en la revista científica Applied Sciences, se basa en técnicas avanzadas de aprendizaje automático que analizan rasgos de la voz sin necesidad de acceder al contenido de las conversaciones. La tecnología utiliza una arquitectura denominada “adversaria” que permite identificar biomarcadores relacionados con aspectos espectrales del habla, orientados a detectar situaciones de estrés o trauma asociados a casos de violencia de género.

Según los investigadores, el sistema se asemeja en parte a la forma en que los seres humanos perciben señales de alarma en la voz de otra persona, trasladando ese conocimiento a redes neuronales que imitan, en cierta medida, el procesamiento del cerebro humano. Este enfoque abre la puerta a aplicaciones prácticas en servicios de asistencia social, líneas telefónicas de ayuda y telemedicina, donde la detección temprana puede marcar la diferencia en la atención a posibles víctimas.

La tecnología fue desarrollada en el marco del proyecto Bindi, liderado por el equipo UC3M4Safety, que agrupa especialistas de distintas áreas con el objetivo de combatir la violencia de género mediante herramientas tecnológicas integradas en recursos de apoyo, prevención y asistencia.

El avance no solo representa un salto en el uso de inteligencia artificial aplicada a problemas sociales, sino que también podría contribuir a reducir la infradenuncia, facilitando la identificación de víctimas incluso antes de que ellas mismas reconozcan su situación. La integración en plataformas digitales, asistentes virtuales o servicios de salud permitiría ofrecer apoyo especializado de forma más rápida y eficaz, reforzando los mecanismos de protección y atención a personas en riesgo.