POLÍTICA / RELACIONES BILATERALES ESPAÑA–PORTUGAL

El Rey Felipe VI refuerza la “hermandad” entre España y Portugal en la despedida oficial a Marcelo Rebelo de Sousa

Felipe VI, durante su intervención en el Salón de Columnas | Foto de Casa Real
El Rey de España, Felipe VI, defendió este viernes en Madrid la “hermandad” entre España y Portugal durante la última visita oficial del presidente de la República Portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, antes de dejar el cargo el próximo 9 de marzo. En un almuerzo en el Palacio Real ofrecido en honor del mandatario luso, el monarca español resaltó el “afecto” personal y la sólida colaboración histórica entre ambos países, y confirmó que seguirá estrechando la relación con el próximo presidente portugués, António José Seguro. 

El Palacio Real de Madrid acogió este viernes la recepción oficial al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, en lo que será su última visita oficial a España antes de concluir su mandato de diez años. El Rey Felipe VI recibió al jefe de Estado luso con honores militares, incluidas salvas de cañón y la formación de la Guardia Real, en una ceremonia que simboliza la estrecha amistad entre los dos países vecinos.

Durante el almuerzo ofrecido en honor de Rebelo de Sousa, al que asistieron cerca de 90 invitados, Felipe VI pronunció un discurso en el que destacó la firme “hermandad” entre España y Portugal y puso de relieve la importancia de proteger y fortalecer los vínculos bilaterales. El monarca agradeció al presidente portugués la energía, la sabiduría y el cariño con los que ha trabajado en favor de la relación hispano-lusa a lo largo de su mandato.

En sus palabras, Felipe VI destacó que los lazos entre ambos países “trascienden cualquier coyuntura” y que la interdependencia histórica y actual entre España y Portugal representa un activo esencial para ambos pueblos. Asimismo, recordó la cooperación mutua frente a desafíos compartidos, desde la respuesta a fenómenos climáticos hasta la acción conjunta en foros europeos e internacionales.

La visita de Rebelo de Sousa, que debió aplazarse en dos ocasiones por motivos de salud del presidente portugués y por las inclemencias meteorológicas que afectaron la península Ibérica, sigue la tradición de que los presidentes de Portugal realicen una visita oficial a España al inicio y al final de su mandato, subrayando la continuidad de un vínculo diplomático y cultural centenario.

Felipe VI también confirmó su intención de asistir a la toma de posesión del próximo presidente de Portugal, António José Seguro, para reafirmar la continuidad de esta colaboración privilegiada. El Rey describió la relación bilateral no como una despedida sino como el comienzo de una “nueva etapa” de amistad y cooperación entre los dos Estados.