Europa investigará la incineradora de Valdemingómez tras la denuncia vecinal por posibles irregularidades

Imagen de archivo de la Planta de Las Lomas de Valdemingómez
La incineradora de Valdemingómez, en Madrid, será objeto de análisis por parte de las instituciones europeas tras la admisión a trámite de una denuncia presentada por colectivos vecinales. 

La decisión abre la puerta a una investigación sobre el funcionamiento de esta instalación clave en la gestión de residuos de la capital.

Bruselas admite la denuncia y abre la vía a la investigación

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha aceptado estudiar la solicitud presentada por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas.

El presidente de este órgano, Bogdan Rzońca, comunicó a los denunciantes que la petición cumple los requisitos formales y entra dentro de las competencias comunitarias. El caso ha sido remitido también a la Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria (ENVI), que podría requerir información adicional a las autoridades españolas.

Las asociaciones denuncian riesgos ambientales y de salud

Las entidades vecinales centran su denuncia en la incineradora de Las Lomas, ubicada en el parque tecnológico de Valdemingómez. A su juicio, existen deficiencias que afectarían tanto a la seguridad de la planta como al entorno y la salud de los vecinos.

Entre los aspectos señalados figura el retraso en la implantación de las denominadas Mejores Técnicas Disponibles (MTD), obligatorias según la normativa europea desde hace más de dos años. También apuntan a la ausencia de un sistema completo de gestión ambiental, así como a la falta de planes detallados de prevención de accidentes y control de emisiones contaminantes.

Los colectivos critican además la supuesta “inacción” del Ayuntamiento de Madrid ante estas cuestiones.

El Ayuntamiento defiende la legalidad de la instalación

Desde el Gobierno municipal se rechazan las acusaciones. La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, aseguró que la admisión de la denuncia responde únicamente a criterios formales y defendió que la planta “cumple con toda la normativa vigente”.

Según explicó, la autorización ambiental integrada fija los límites de emisión y requisitos técnicos exigidos, y toda la documentación está disponible para su revisión por parte de organismos nacionales o europeos.

Sanz subrayó además que en los últimos años se han realizado importantes inversiones para modernizar las instalaciones y mejorar su funcionamiento, insistiendo en que “no hay ningún problema” en la planta.

Un proceso que puede escalar en el ámbito europeo

La admisión de la petición no implica automáticamente la apertura de un expediente sancionador, pero sí inicia un proceso de análisis que puede derivar en solicitudes de información, comparecencias o recomendaciones.

Las asociaciones vecinales esperan ahora poder trasladar su posición directamente en Bruselas, mientras que las instituciones europeas valorarán si existen incumplimientos de la normativa comunitaria en materia ambiental.

El futuro de la incineradora de Valdemingómez vuelve así al centro del debate público, con la atención puesta en la evaluación que realicen las autoridades europeas sobre su impacto y su adecuación a la legislación vigente.