Empleo

La polémica de los “ocupados sin trabajar”: el debate sobre las cifras reales del empleo en España

Yolanda Díaz y María Jesús Montero

Más de 2,1 millones de ocupados trabajan cero horas según la EPA. Economistas cuestionan si el dato distorsiona la realidad del paro

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025 han abierto un intenso debate sobre la interpretación del empleo en España. Según las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), 2,13 millones de personas figuran como ocupadas pese a haber trabajado cero horas durante la semana de referencia, lo que representa aproximadamente el 9,5 % del total de ocupados.

El dato ha sido señalado por economistas y analistas como una posible distorsión estadística del mercado laboral, al considerar que estas personas no están en el paro oficial, pero tampoco desempeñan actividad efectiva.

Ocupados sin actividad y el cálculo del “paro real”

El economista José Ramón Riera ha sido uno de los más críticos con esta situación. Según sus cálculos, si a los 2,41 millones de parados oficiales se sumaran estos ocupados sin actividad, el número total de personas sin trabajo efectivo alcanzaría los 4,54 millones.

Con una población activa de 24,94 millones, esto elevaría la tasa de desempleo hasta alrededor del 18,2 %, prácticamente el doble del dato oficial.

Riera resume su crítica con una frase contundente: “Alguien que trabaja cero horas no puede estar ocupado, está parado”.

Qué significa trabajar cero horas en la EPA

La metodología de la EPA sigue los criterios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que considera ocupado a quien mantiene un vínculo laboral, aunque no haya trabajado en la semana analizada por motivos como:

  • Vacaciones o permisos

  • Bajas médicas

  • Expedientes temporales

  • Reducciones de jornada

  • Falta puntual de actividad

Sin embargo, los críticos sostienen que el volumen actual de casos refleja un aumento del empleo inactivo o de baja intensidad, lo que cuestiona la calidad del crecimiento laboral.

Según el desglose por horas, solo el 42,4 % de los ocupados trabaja entre 40 y 49 horas semanales, mientras que casi uno de cada cinco tiene jornadas muy reducidas o inexistentes.

El debate sobre la calidad del empleo

Para Riera, el problema no es técnico sino de percepción económica. El economista habla de “contabilidad laboral creativa” y advierte de que esta clasificación “maquilla el paro, infla la afiliación y falsea la percepción de mejora”.

En su análisis, insiste en que el mercado laboral debe evaluarse no solo por el número de ocupados, sino por su intensidad y estabilidad. “No es empleo de calidad. No es estabilidad. No es crecimiento sano”, sostiene.

Un debate que va más allá de las cifras

El debate sobre los ocupados sin actividad se enmarca en una discusión más amplia sobre el mercado laboral español: temporalidad, parcialidad involuntaria, fijos discontinuos y empleo de baja intensidad.

Mientras el Gobierno destaca la evolución positiva del empleo y la afiliación, algunos analistas advierten de que la mejora cuantitativa puede ocultar debilidades estructurales.

En este contexto, el dato de los 2,13 millones de ocupados sin horas trabajadas se ha convertido en un símbolo del debate sobre la realidad del empleo en España: más allá del número de contratos, la clave está en cuántas personas trabajan realmente y en qué condiciones.