Manos Unidas subraya que paz y desarrollo son claves para erradicar el hambre en el mundo
Manos Unidas ha presentado su campaña número 67, titulada “Declara la guerra al hambre”, con una declaración clara: “no habrá paz en el mundo mientras persistan el hambre, la pobreza y la desigualdad”, según recoge su comunicado oficial sobre la iniciativa.
La ONG advierte que más de 670 millones de personas padecen hambre en el mundo, y que una parte significativa de estas viven en territorios afectados por conflictos armados, violencia o situaciones de fragilidad institucional. En este contexto, considera que la paz no puede limitarse a la ausencia de guerras, sino que debe sustentarse en justicia social, derechos humanos y desarrollo inclusivo que englobe educación, salud, acceso a recursos básicos y oportunidades económicas.
Según el estudio presentado por la organización, la mayoría de la población española también ve el vínculo entre paz y desarrollo de forma estrecha: el 94 % considera que la paz exige justicia social, derechos y dignidad humana, y el 86 % opina que para construir paz mundial debería invertirse más en desarrollo y menos en armamento.
Manos Unidas sitúa esta reflexión en el corazón de su campaña de este año, que recupera el lema fundacional de la organización: “declarar la guerra al hambre”. La iniciativa plantea que el combate contra la pobreza y el hambre no es solo una cuestión de asistencia alimentaria inmediata, sino de atacar las raíces estructurales que perpetúan la violencia silenciosa que destruye vidas cada día.
La campaña 2026 refuerza así un mensaje constante en el trabajo de la ONG: solo un desarrollo humano integral y equitativo puede cimentar una paz sostenible y duradera, con la participación activa de gobiernos, sociedad civil y cooperación internacional.