Majadahonda y Barcelona serán sedes del consorcio estatal para impulsar terapias avanzadas en España
La nueva infraestructura estatal, cuyo objetivo es coordinar, impulsar y acelerar la investigación, desarrollo y fabricación de medicamentos de terapia avanzada y otros fármacos innovadores, contará con la sede administrativa en Majadahonda (Comunidad de Madrid) y una sede científica en Barcelona (Cataluña). Esta decisión se tomó tras un proceso de selección considerado objetivo y competitivo, promovido por el Gobierno dentro de las iniciativas de fortalecimiento científico y tecnológico.
Majadahonda fue elegida para concentrar la unidad de gestión y coordinación del consorcio por albergar el campus del Instituto de Salud Carlos III, organismo público central en I+D+i biomédica, lo que facilita la interacción con recursos e infraestructuras ya existentes. Este diseño permite distribuir responsabilidades entre las dos sedes, combinando funciones administrativas y científicas para maximizar la eficiencia y la cohesión territorial.
Por su parte, Barcelona asumirá la dirección científica del consorcio, aprovechando su potente ecosistema biomédico y su experiencia en investigación regulatoria y clínica. La ciudad catalana concentra una importante parte de la financiación y capacidades científicas del proyecto, lo que refuerza su papel como nodo de excelencia dentro de la red de investigación en terapias avanzadas.
CERTERA se concibe como una infraestructura en red integrada por 43 centros de investigación sanitaria distribuidos en 14 comunidades autónomas, que colaborarán bajo un modelo cooperativo para desarrollar tratamientos basados en terapias avanzadas —como terapia génica, terapia celular o ingeniería tisular— y otros fármacos pioneros, cumpliendo los estándares más exigentes de producción y regulación.
La puesta en marcha de este consorcio responde a medidas incluidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y en el PERTE para la Salud de Vanguardia, que buscan reforzar el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, fomentar alianzas científico-industriales y situar a España como un referente en investigación médica avanzada.
La elección de estas sedes representa un paso clave para consolidar una estructura estatal sólida en biotecnología y terapias avanzadas, que favorezca la colaboración entre centros, atraiga talento y facilite la transferencia de conocimiento hacia el sector industrial y sanitario, con el objetivo de mejorar la respuesta ante enfermedades complejas y aumentar la competitividad del país en investigación biomédica.