Madrid conservará de forma permanente la cruz de 20 metros de la Plaza de Lima en recuerdo de la visita del Papa León XIV
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado hoy que Madrid mantendrá de forma permanente la cruz gigante de 20 metros de la Plaza de Lima como símbolo del reciente viaje del Papa León XIV. El Consistorio estudia la viabilidad técnica de su ubicación, avanza homenajes a Juan Pablo II y Benedicto XVI, e integrará al Coro Familiar en Navidad.
La cruz de cerca de 20 metros de altura que presidió la multitudinaria Vigilia de Jóvenes junto al Papa León XIV en la Plaza de Lima se quedará definitivamente en la capital. Así lo ha anunciado este lunes el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, durante la recepción oficial ofrecida en el Palacio de Cibeles a las entidades, cuerpos de seguridad y colectivos de voluntarios que coordinaron el viaje apostólico del Pontífice entre el 6 y el 9 de junio.
El regidor madrileño ha detallado que los servicios técnicos del Ayuntamiento de Madrid se encuentran evaluando si la estructura puede consolidarse de forma definitiva en su emplazamiento original de la Plaza de Lima. "Tiene todo el sentido que se pueda quedar allí y esperamos que técnicamente podamos hacerlo. Si no, tendrá otro lugar en la ciudad", ha precisado Almeida, quien ha enmarcado la decisión en el deseo de que la urbe cuente con un "testimonio permanente" de unas jornadas que ya califica de históricas.
El balance de la visita de León XIV en Madrid:
El balance de la visita del Papa León XIV en la capital destaca, en primer lugar, por la asistencia a la Vigilia, que congregó a cerca de 500.000 fieles en el entorno de la Plaza de Lima. Asimismo, el evento generó un importante impacto económico directo con un retorno estimado de 74 millones de euros para la ciudad, un éxito operativo que requirió un masivo despliegue de servicios públicos con más de 8.000 efectivos coordinados en materia de seguridad, emergencias y transportes.
La iniciativa de conservación monumental forma parte de un plan de memoria institucional más amplio. El alcalde ha confirmado que el ayuntamiento trabaja en la creación de hitos o recuerdos específicos en el callejero para conmemorar también las históricas visitas que en su día realizaron San Juan Pablo II y Benedicto XVI, cuyas estancias en la capital no contaban hasta la fecha con una impronta visual o un monumento dedicado en las vías públicas.
Asimismo, Almeida ha desvelado el segundo "regalo" que la cita eclesial dejará en la agenda local, esta vez en el plano estrictamente cultural. El Coro Familiar Los Mil, la masiva formación integrada por más de 1.000 cantantes voluntarios, 80 músicos y un centenar de bailarines que puso banda sonora a los encuentros, de manera especial en el estadio Santiago Bernabéu, contará con un espacio de relieve dentro de la programación musical oficial del Ayuntamiento de Madrid de de cara a las próximas navidades.
Los entresijos logísticos y la impresión del Vaticano
El acto de agradecimiento ha contado con la intervención de representantes de la Comunidad de Madrid, como el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, quien ensalzó el papel clave del suburbano y del Canal de Isabel II, así como del Centro Internacional de Prensa instalado en la Real Casa de Correos.
Por su parte, el coordinador general del viaje apostólico, Yago de la Cierva, ha desvelado algunos de los aspectos logísticos internos que resultaron determinantes para el éxito de la convocatoria. Entre ellos, ha destacado la excepcionalidad de la operativa de Metro de Madrid, que accedió a abrir sus líneas de forma anticipada antes de su horario comercial habitual para trasladar a los equipos de voluntarios a los puntos de preparación de las eucaristías.
De la Cierva ha concluido revelando que la propia delegación vaticana se trasladó muy impresionada por la calidad organizativa y por el civismo de la ciudadanía durante los trayectos del papamóvil: "Sin comparar, la acogida como en Madrid en ningún sitio".