El Jincho vuelve a cargar contra Pedro Sánchez en su nuevo tema y consolida el rap como altavoz del malestar político
El Jincho lanza un nuevo tema crítico con Pedro Sánchez y refuerza una tendencia en el rap: convertir la música en reflejo del descontento social
El rapero El Jincho ha vuelto a situar la política en el centro de su discurso musical con el lanzamiento de su nuevo tema “No Gregario”, una canción en la que arremete contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y denuncia lo que considera una deriva política, económica y social en España.
El artista madrileño mantiene así la línea crítica que ya mostró en su anterior tema “La rata”, realizado junto al rapero Aloy, en el que ambos pedían la dimisión del presidente y cuestionaban algunas decisiones del Ejecutivo. Con este nuevo lanzamiento, El Jincho refuerza su posicionamiento político y consolida una narrativa de confrontación directa con el Gobierno.
Un discurso político directo en sus letras
En “No Gregario”, el artista aborda cuestiones como la corrupción, la situación económica, el empleo precario o la pérdida de poder adquisitivo. A lo largo de la canción, El Jincho responsabiliza al Gobierno de la inestabilidad económica y del deterioro social, en un tono combativo que conecta con parte del malestar ciudadano.
El tema también incluye críticas al sistema político en su conjunto y reflexiones sobre el desencanto con las instituciones. El estribillo insiste en la necesidad de un cambio, aunque el propio artista subraya que “la violencia no es la solución”, apostando por una transformación desde el plano social y político.
Continuidad con “La rata” y el mensaje de Aloy
La nueva canción llega meses después de “La rata”, el tema en el que colaboró con Aloy y que también generó repercusión mediática por sus críticas al presidente. En declaraciones al programa En Boca de Todos, Aloy defendió el sentido de estas canciones: “Nosotros no dejamos de ser el altavoz del barrio y de la gente. Cada uno ha expresado lo que siente y vamos a muerte con nuestras ideas”.
El rapero aseguró además que su postura no responde a una afiliación política concreta: “No tengo bandera, he criticado a gobiernos de distintos colores. Yo voy contra el que lo hace mal”.
El rap como termómetro social
El caso de El Jincho no es aislado. En los últimos años, varios artistas del género urbano han incorporado el contenido político y social a sus letras, reflejando preocupaciones sobre el coste de la vida, la presión fiscal, la vivienda o la desconfianza hacia las instituciones.
Este fenómeno refuerza el papel histórico del rap como canal de expresión de sectores que perciben que su malestar no está representado en el debate público tradicional. La combinación de redes sociales, plataformas digitales y consumo masivo ha ampliado el alcance de estos mensajes, convirtiendo a algunos artistas en referentes de opinión para parte del público joven.
Cultura y política, cada vez más conectadas
La reiteración de referencias políticas en la música urbana muestra cómo la cultura popular se ha convertido en un espacio de debate paralelo sobre la situación del país. En el caso de El Jincho, su evolución desde el discurso social hacia una crítica política explícita refleja una tendencia creciente: la politización del contenido artístico como respuesta al clima de polarización y descontento.
Con “No Gregario”, el rapero reafirma su papel como voz crítica dentro del panorama musical, en una escena donde el rap vuelve a recuperar su función original: narrar el contexto social y canalizar el estado de ánimo de una parte de la sociedad.