Llegada del Hondius

El Hondius fondea en Granadilla y activa un operativo internacional entre críticas políticas y control sanitario

Crucero modelo MV Hondius

El Hondius llega a Tenerife con un brote de hantavirus y desata un gran operativo internacional marcado por la tensión política y sanitaria

El crucero MV Hondius ha llegado al puerto de Granadilla, en Tenerife, donde ha quedado fondeado para iniciar el desembarco de pasajeros tras registrarse un brote de hantavirus a bordo. El buque acumula tres fallecidos, cinco contagiados y tres casos sospechosos, lo que ha obligado a activar un complejo dispositivo sanitario y de protección civil.

En el puerto espera un amplio operativo preparado para garantizar un desembarco seguro y controlado, en una intervención que implica a múltiples organismos nacionales e internacionales.

Evacuación sin contacto y repatriación internacional

El plan establecido contempla que los pasajeros sean trasladados en lanchas hasta tierra, desde donde serán conducidos en autobuses escoltados por la UME directamente al aeropuerto, evitando cualquier contacto con la población canaria.

Posteriormente, serán repatriados a sus países de origen en vuelos coordinados con la Organización Mundial de la Salud, en el marco de un operativo que involucra a 23 países y se ejecuta en tiempo récord.

Los 14 pasajeros españoles serán los primeros en desembarcar y viajarán a Madrid, donde ingresarán en el Hospital Gómez Ulla para cumplir una cuarentena obligatoria.

Resolución estatal para permitir la entrada del buque

La directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez Velasco, ha firmado una resolución que ordena la entrada del Hondius en el puerto tinerfeño ante un riesgo combinado de seguridad marítima y necesidad de asistencia sanitaria a bordo.

El documento establece que la acogida del buque podrá realizarse mediante fondeo controlado o atraque directo, dependiendo de las decisiones adoptadas por las autoridades sanitarias responsables del operativo.

Tensión política entre el Gobierno y Canarias

La gestión del crucero ha generado un intenso choque político. El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha acusado al presidente canario, Fernando Clavijo, de “boicotear una operación de importancia mundial” tras su rechazo al fondeo del barco.

Padilla ha defendido que el riesgo sanitario es “remoto”, subrayando que los pasajeros están asintomáticos y descartando escenarios como la presencia de roedores en el buque.

Por su parte, Clavijo ha insistido en que no autorizaría el fondeo para “no ser cómplice de algo que pone en peligro la seguridad sanitaria”, denunciando además la falta de información y garantías por parte del Ejecutivo central.

El Gobierno defiende la operación como un deber internacional

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respaldado la decisión de acoger el crucero tras reunirse con el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Sánchez ha afirmado que permitir la llegada del buque responde a un “deber moral y legal”, insistiendo en que España debe actuar conforme al derecho internacional y la cooperación sanitaria global.

En la misma línea, Tedros ha señalado que el riesgo para la salud pública es bajo y que el plan diseñado es “cuidadoso y detallado”, garantizando que no habrá contacto entre los pasajeros y la población local.

Un operativo bajo máxima vigilancia sanitaria

El dispositivo desplegado en Tenerife incluye un seguimiento exhaustivo de todos los procedimientos, desde el desembarco hasta la repatriación, con el objetivo de evitar cualquier riesgo de propagación.

La operación se mantiene bajo estrictos protocolos de seguridad y vigilancia epidemiológica, en una intervención que combina emergencia sanitaria, logística internacional y una creciente tensión política en torno a su gestión.