Relaciones internacionales

El Gobierno exige a Irán que cese la violencia contra manifestantes y las detenciones arbitrarias

José Manuel Albares
El Gobierno de España ha pedido este lunes al Ejecutivo de Irán que cese la violencia contra los manifestantes, ponga fin a las detenciones arbitrarias y restablezca las comunicaciones, incluidas las conexiones a internet, según declaró el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha exigido al Gobierno de Irán que detenga de inmediato la represión contra los manifestantes en el país y que respete sus derechos fundamentales a la libertad de expresión y de reunión, en un contexto de protestas que han provocado una escalada de violencia en varias ciudades iraníes.

Durante un desayuno informativo celebrado en Madrid, Albares reclamó al régimen iraní que cese la violencia contra quienes protestan y que ponga fin a las detenciones arbitrarias que, según diversas organizaciones de derechos humanos, se han registrado en el marco de las movilizaciones populares. Además, subrayó la necesidad de que se restablezca el acceso a las comunicaciones y a internet, interrumpido en varias regiones del país, y que se garantice el derecho de todos los iraníes a comunicarse libremente. 

Las protestas que han sacudido Irán desde finales de diciembre de 2025, inicialmente motivadas por el deterioro económico y la inflación, han derivado en un amplio movimiento de descontento social. Según informes independientes, las fuerzas de seguridad han utilizado fuerza letal contra los manifestantes, provocando cientos de muertos y miles de detenciones en todo el país.

Albares también hizo hincapié en que la comunidad internacional debe continuar insistiendo en soluciones pacíficas y evitar una escalada del conflicto, al tiempo que reiteró el compromiso de España con el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional. “Las imágenes que estamos viendo nos sobrecogen a todos”, afirmó el ministro, defendiendo que Irán no necesita intervención armada externa, sino un retorno al diálogo y a la mesa de negociación para abordar las demandas sociales de sus ciudadanos.

La postura del Gobierno español se suma a las de otros países y organismos internacionales que han expresado su preocupación por la situación en Irán y han pedido moderación en el uso de la fuerza, así como el ejercicio de los derechos de protesta y libertad de expresión sin represalias.