Sociedad

La Federación Española de Familias Numerosas reclama medidas contra la discriminación de las madres

La Federación Española de Familias Numerosas pide al Gobierno apoyo a las madres para que tener más hijos no penalice social ni laboralmente

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) ha alzado la voz para exigir al Gobierno un reconocimiento efectivo a la maternidad. La organización denuncia que las mujeres que deciden tener varios hijos siguen enfrentándose a barreras económicas, sociales y laborales que las penalizan sistemáticamente en su desarrollo profesional.

 

Para la inmensa mayoría de los ciudadanos, es un tema en el que no reparamos. Las mujeres que son madres de familias numerosas enfrentan dificultades concretas para acceder al mercado de trabajo y de promocionar, precisamente, por su dedicación familiar.

Muchas empresas no ven con buenos ojos que una trabajadora acumule varios periodos de baja por maternidad en pocos años, porque no les parece rentable. Tampoco el hecho de que deban limitar su actividad para encargarse de su familia y conciliar. La solución, más a menudo de lo ideal, es que deciden prescindir de ellas y contratar a otra persona "más disponible" para trabajar, es decir, con más capacidad de tiempo.

Según los últimos datos del INE en 2025, la media de hijos por familia en España es de 1,1 entre las madres españolas y 1,3 entre las madres extranjeras que viven en España. Es una cifra bastante pequeña respecto a décadas pasadas o a otros países europeos, que aunque también enfrentan un problema demográfico no es tan acusado como en España, Italia o Malta. ¿Quién va a pagar las pensiones? Desde 2015, en España mueren más personas de las que nacen y las administraciones públicas, lejos de impulsar la natalidad, esquivan el problema.

Aquellas que rompen un poco esta estadística de la media de hijos son las madres de esas familias numerosas de las que hoy hablamos y piden ayuda para mejorar su situación; una ayuda que a menudo no llega porque no se reconoce socialmente su contribución, puesto que parece que en esta sociedad todo se mide en valores productivos meramente económicos. 

Hoy en día, que está de moda alzar la voz a favor de la igualdad de las mujeres, es justo no olvidarse de todas aquellas que entregan su tiempo y energía a sus hijos. Es una dedicación que no tiene una nómina a final de mes, ni opta a mejores cargos cada cierto tiempo, pero que lejos de resultar una tontería es un gran sostén y cuidado para sus familias y que redunda, también y no menos importante, en la sociedad y en el futuro de todos los ciudadanos. 

Más de la mitad de las madres de familias numerosas se sienten discriminadas

Según una encuesta reciente realizada por la federación a casi 800 mujeres, más de la mitad de las madres de familia numerosa afirma haberse sentido discriminada en algún momento de su vida por el tamaño de su familia. En la concepción actual se entiende que una persona y, en concreto, una mujer tiene más valor si progresa en el mundo profesional, mientras que dedicarse a tareas domésticas es visto desde el sector feminista como una vuelta al pasado.

Además, el 51% de las consultadas sostiene que ser madre de varios hijos ha dificultado de manera directa su acceso al empleo o su progresión dentro de las empresas. Algunas de las razones las hemos repasado al principio, con argumentos como la menor capacidad de tiempo, entrega y competitividad. Muchas empresas buscan que la mano de obra resulte eficaz y no miran tanto la dimensión social de sus trabajadores, cuando esta entra en conflicto con sus intereses productivos. No es una cuestión sencilla, desde luego, pues también hay que ponerse en la piel de las empresas.

Realidad laboral y brecha de cuidados

El informe revela que, aunque el 79% de estas madres trabaja fuera de casa, una de cada cinco se ve obligada a aceptar jornadas a tiempo parcial para poder compatibilizar su empleo con las necesidades del hogar. A pesar de los avances en igualdad, el 76% de las encuestadas asegura que las labores de cuidado y las tareas domésticas siguen recayendo mayoritariamente sobre ellas.

Esta situación genera una doble jornada que no solo conlleva una carga física y mental agotadora, sino que también deriva en una brecha salarial que afectará a su futura jubilación. De hecho, el 43% de las madres asegura que preferiría quedarse en casa para dedicar más tiempo a sus hijos, pero reconoce que es una opción inviable por la necesidad de aportar un segundo sueldo al sustento familiar.

Hacia una conciliación real y efectiva

La vicepresidenta de la FEFN, Encarni Álvarez, ha subrayado que una sociedad avanzada debe permitir que las mujeres desarrollen sus proyectos vitales en igualdad de condiciones. Desde la federación se insiste en que la maternidad no debe considerarse un freno profesional, sino un valor que aporta experiencia y compromiso.

Por ello, la organización solicita al Ejecutivo políticas de empleo específicas y una conciliación real que elimine la carrera de obstáculos a la que se enfrentan estas familias en su día a día. El 86% por ciento de las madres de familia numerosa siente que la sociedad valora poco o nada su aportación, una percepción que la FEFN urge a cambiar mediante el apoyo institucional y legislativo.