Desaparición

Investigan la desaparición de 120.000 toneladas de carbón en el puerto de Gijón valoradas en más de 52 millones

Puerto de Gijón

La Fiscalía investiga la desaparición de 120.000 toneladas de carbón en el puerto de Gijón tras detectarse presuntas manipulaciones

Una investigación judicial analiza la desaparición de más de 120.000 toneladas de carbón en el puerto de Gijón, un volumen equivalente a más de 3.000 camiones cargados, cuyo valor de mercado supera los 52 millones de euros. Los hechos se remontan a noviembre de 2020 y están relacionados con la operativa de la empresa EBHI (European Bulk Handling Installation), encargada de gestionar la terminal de graneles del puerto.

La investigación se apoya en un informe forense elaborado por la consultora KPMG, que apunta a una manipulación deliberada de registros operativos y aduaneros para ocultar la salida de la mercancía.

Según los documentos analizados, la orden interna que permitió la operación quedó reflejada en un correo electrónico con la instrucción “Todo como del Zeus”, una indicación que, de acuerdo con los investigadores, implicaba registrar carbón que salía sin despacho aduanero como si perteneciera a otro buque que sí contaba con la documentación en regla.

Manipulación de registros para ocultar la salida del carbón

El informe forense sostiene que solo se declararon oficialmente unas 35.000 toneladas en aduanas, mientras que el resto habría salido del puerto sin los controles correspondientes.

Para encubrir el desfase en los inventarios, los registros operativos habrían sido alterados inflando artificialmente el volumen de otras pilas de carbón almacenadas en el recinto portuario, lo que permitió ocultar la desaparición durante un tiempo.

Además, durante los días en los que se produjo la salida masiva de carbón, el sistema informático registró una supuesta “incidencia técnica”. Según los investigadores, durante ese periodo los programas de operaciones desaparecieron del sistema, y cuando el servicio fue restablecido la mercancía ya no se encontraba en el puerto.

Reconocimiento interno y apertura de investigaciones

De acuerdo con la documentación conocida, la dirección de la empresa habría reconocido internamente lo ocurrido en 2022, dos años después de los hechos.

A partir de ese momento se inició una investigación que actualmente se encuentra en manos de la Fiscalía, que trata de determinar las posibles responsabilidades penales y administrativas derivadas del caso.

En el marco del procedimiento, antiguos directivos de EBHI han comenzado a señalarse mutuamente ante el tribunal, lo que ha añadido nuevos elementos a la investigación.

Uno de los mayores escándalos portuarios investigados en España

El caso podría convertirse en uno de los mayores fraudes investigados en la historia de los puertos españoles, tanto por el volumen de mercancía implicada como por el valor económico del material desaparecido.

El economista José Ramón Riera ha señalado en distintos análisis que situaciones de este tipo muestran “hasta qué punto la falta de control y supervisión puede abrir la puerta a operaciones que resultan difíciles de explicar en infraestructuras públicas de esta magnitud”.

Según Riera, “cuando desaparecen 120.000 toneladas de mercancía en un puerto, la pregunta no es solo quién lo hizo, sino cómo pudo suceder durante tanto tiempo sin que saltaran las alarmas del sistema”.

Infraestructuras estratégicas bajo la lupa

La investigación también ha puesto el foco en los sistemas de control, inventario y supervisión de las terminales portuarias, consideradas infraestructuras estratégicas para el comercio internacional.

Los investigadores tratan ahora de reconstruir la trazabilidad del carbón desaparecido, determinar si existió una red de complicidades dentro o fuera de la infraestructura portuaria y establecer qué mecanismos de control fallaron para que una operación de tal magnitud pudiera desarrollarse durante meses sin ser detectada.

Mientras continúan las diligencias judiciales, el caso ha abierto un debate sobre la seguridad y la transparencia en la gestión de los puertos españoles, así como sobre la necesidad de reforzar los sistemas de control en la manipulación de grandes volúmenes de mercancías.