Los bomberos de Madrid realizaron 282 rescates de animales en 2025
Un balance que refleja el papel creciente de estos profesionales en la protección animal, tanto en entornos urbanos como rurales.
Entre las actuaciones más destacadas figura el rescate de 22 animales de gran tamaño —19 caballos, dos burros y una vaca— que quedaron aislados por el desbordamiento del río Jarama durante los episodios de fuertes lluvias registrados el pasado mes de marzo.
Gatos y perros, los rescates más frecuentes
Más de la mitad de las intervenciones, concretamente el 57,8%, estuvieron relacionadas con el rescate de gatos. Estos animales suelen quedar atrapados en lugares de difícil acceso como motores de vehículos, tejados, árboles o incluso electrodomésticos.
Los perros representan el segundo grupo más numeroso, con cerca del 20% de las actuaciones. En muchos casos, los rescates se producen tras caídas en zanjas, pozos o acequias, o al quedar encerrados accidentalmente en viviendas, terrazas o espacios reducidos.
Intervenciones con fauna salvaje y situaciones complejas
Además de animales domésticos, los bomberos también actúan sobre fauna silvestre. Las cigüeñas suponen un 8,1% de los rescates, generalmente en colaboración con los agentes forestales para acceder a nidos en altura mediante vehículos autoescalera.
También se han registrado intervenciones con aves, serpientes en viviendas, patos atrapados en alcantarillas o especies de mayor tamaño como cabras, ovejas, jabalíes o zorros.
El rescate en el Jarama: una de las operaciones más destacadas
Una de las actuaciones más complejas tuvo lugar en una finca de Algete, donde varios animales quedaron aislados tras la crecida del río. El operativo, desarrollado junto a agentes forestales, requirió el uso de drones y una embarcación de la unidad de rescate acuático.
Esta intervención permitió salvar a todos los animales sin daños, en una operación que puso de manifiesto la coordinación entre servicios de emergencia en situaciones de riesgo.
Tecnología y medios especializados para salvar vidas
Aunque muchas intervenciones se resuelven con rapidez, algunas requieren maniobras complejas como desmontar estructuras, romper muros o acceder a espacios confinados.
En estos casos, los bomberos utilizan maquinaria especializada e incluso el helicóptero del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA), lo que permite actuar en escenarios de difícil acceso y garantizar la seguridad tanto de los animales como de los intervinientes.
Un ejemplo reciente se produjo en Majadahonda, donde los efectivos lograron rescatar a un perro atrapado a seis metros de profundidad en un desagüe, sin que sufriera daños.
Un servicio clave también para la protección animal
Estas cifras reflejan cómo el trabajo de los bomberos va más allá de incendios o emergencias tradicionales, incorporando cada vez más actuaciones relacionadas con el bienestar animal y la convivencia en entornos urbanos y naturales.
El incremento de este tipo de intervenciones evidencia también una mayor concienciación social sobre la protección de los animales, así como la necesidad de contar con servicios públicos preparados para responder a situaciones muy diversas.