10,5 millones para el programa de alojamiento social en Madrid: 610 personas atendidas en 2025
La medida, acordada en Junta de Gobierno, supone una inversión de 10,5 millones de euros y garantiza la permanencia de 520 plazas distribuidas entre viviendas compartidas y establecimientos hoteleros en distintos puntos de la ciudad.
La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, ha destacado que este recurso combina “soporte habitacional inmediato y acompañamiento social” con el objetivo de favorecer la recuperación de la autonomía de las personas atendidas, evitando situaciones de cronificación de la vulnerabilidad.
El programa se articula como una respuesta de carácter temporal que no se limita al alojamiento, sino que incorpora un itinerario de intervención social individualizado. Para acceder a él, los beneficiarios deben comprometerse a participar activamente en este proceso, en el que se abordan tanto las circunstancias habitacionales como los factores sociales y económicos que han provocado la situación de exclusión.
Durante 2025, el dispositivo atendió a 610 personas en sus distintas modalidades, con resultados que reflejan una elevada tasa de transición hacia una vida autónoma en varios de sus lotes.
Cuatro líneas de intervención según el perfil de los usuarios
El contrato aprobado se estructura en cuatro líneas de actuación adaptadas a diferentes perfiles de vulnerabilidad.
El primer lote se dirige a personas solas o parejas sin menores a cargo en situación de exclusión residencial. En 2025 fueron atendidas 320 personas, de las cuales el 60 % logró acceder posteriormente a soluciones habitacionales estables y recuperar su autonomía.
Los lotes segundo y tercero se centran en familias con menores que han perdido su vivienda habitual. En este caso, el programa atendió a 256 personas pertenecientes a 75 unidades familiares, entre ellas 138 menores. Según los datos municipales, el 78 % de estas familias consiguió salir del programa hacia el mercado libre de alquiler u otras alternativas residenciales estables.
El cuarto lote está destinado a familias monoparentales en situación de especial vulnerabilidad. En 2025 se atendió a 34 personas distribuidas en 13 unidades familiares, con un 53 % de salidas hacia una situación de autonomía socio-residencial.
Apoyo económico y acompañamiento social
Además del alojamiento, el programa contempla ayudas complementarias para cubrir necesidades básicas en los casos en los que no existen ingresos, así como apoyos económicos específicos durante el tránsito hacia una vivienda independiente. También incluye un fondo destinado a facilitar los gastos asociados a la salida del programa, una vez alcanzados los objetivos del plan de intervención.
Desde el Ayuntamiento subrayan que este modelo busca reforzar la autonomía de los usuarios mediante un acompañamiento profesional continuado y el acceso a recursos de empleo, formación y orientación social, con el objetivo de consolidar procesos de inclusión estables en el tiempo.