Absentismo laboral

El absentismo laboral alcanza cifras récord en España con 1,55 millones de trabajadores de baja cada día

Montero una imagen de archivo, en el Senado | Foto del Senado

La incapacidad temporal ya no es un fenómeno puntual: en 2025 se han perdido más de 341 millones de jornadas laborales, con un fuerte impacto económico y productivo

El absentismo laboral en España ha alcanzado niveles históricos y se ha convertido en un problema estructural para la economía. Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, durante 2025 se han registrado 7,98 millones de procesos de incapacidad temporal, lo que ha supuesto la pérdida de 341,8 millones de jornadas de trabajo, un 3,2 % más que en 2024.

Traducido al día a día, la cifra es contundente: una media de 1,55 millones de trabajadores se encuentran de baja médica cada jornada, personas que computan como ocupadas en las estadísticas oficiales pero que no trabajan ni una sola hora. Un fenómeno que, lejos de remitir, continúa creciendo.

Una brecha creciente entre empleo y trabajo real

El aumento del absentismo no se explica por un único factor. Crecen los procesos iniciados, se mantienen duraciones medias elevadas —en torno a los 44 días— y se consolida una dinámica en la que el empleo se sostiene en términos contractuales, pero las horas efectivamente trabajadas no acompañan.

Este escenario amplía la brecha entre el empleo “oficial” y la actividad real, afectando de lleno a la productividad, la organización empresarial y el funcionamiento del sistema sanitario, especialmente en la atención primaria, saturada por la gestión de las bajas y sus renovaciones periódicas.

Un problema económico de gran magnitud

El economista José Ramón Riera ha sido especialmente crítico con esta situación y ha advertido de su gravedad: “Todos los días tenemos un millón y medio largo de personas que no van a trabajar. Esto es un auténtico desastre nacional”, ha señalado en referencia al impacto acumulado de la incapacidad temporal.

Riera subraya que el problema no es solo sanitario, sino profundamente económico y estructural. “Económicamente esto es terrible, colapsa la Seguridad Social, la atención primaria, las empresas y al conjunto de la economía”, afirma, alertando de que el sistema actual incentiva una dinámica difícil de sostener a medio plazo.

Productividad estancada y presión sobre las empresas

El incremento del absentismo se suma a otros desequilibrios del mercado laboral español: alta rotación, expansión del empleo discontinuo, costes crecientes para las empresas y una productividad estancada pese al crecimiento nominal de la economía.

Mientras el número de ocupados marca máximos históricos, cada vez se trabajan menos horas efectivas por trabajador, lo que limita el crecimiento real y tensiona la financiación del sistema público. Para Riera, el debate es inevitable: “El dato clave ya no es cuántos ocupados hay, sino cuántos están realmente trabajando”.

Un debate pendiente

La incapacidad temporal es un derecho fundamental cuando existe una causa médica real, pero el volumen actual plantea interrogantes sobre control, gestión y sostenibilidad. El desafío para los próximos años será encontrar un equilibrio que proteja a quien lo necesita sin convertir el absentismo en un lastre permanente para la economía española.