Madrid refuerza los controles de alimentos este verano tras 73 brotes y 1.187 afectados

Alimentos verano - wayhomestudio
La Comunidad intensifica las inspecciones en residencias, comedores, campings y otros establecimientos durante los meses de mayor riesgo y recuerda las claves para evitar intoxicaciones alimentarias

La Comunidad de Madrid ha reforzado durante este verano los controles e inspecciones de seguridad alimentaria ante el aumento del riesgo asociado a las altas temperaturas.

La Dirección General de Salud Pública ha intensificado la vigilancia en establecimientos de toda la región para prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos y proteger a los consumidores.

La campaña cobra especial importancia después de que, en lo que va de 2026, se hayan registrado 73 brotes de transmisión alimentaria en la región, con un balance de 1.187 personas afectadas. De ellas, 32 necesitaron ingreso hospitalario.

Las altas temperaturas pueden favorecer la multiplicación de microorganismos y aumentar el riesgo cuando los alimentos no se conservan, transportan o manipulan correctamente. Por ello, Sanidad recuerda que la prevención no depende únicamente de los controles oficiales, sino también de las empresas y de los propios consumidores.

Más vigilancia en establecimientos durante el verano

Los profesionales de la Dirección General de Salud Pública, dependiente de la Consejería de Sanidad, han reforzado sus actuaciones en establecimientos especialmente vinculados a la actividad estival.

Entre los espacios objeto de vigilancia se encuentran residencias de mayores, comedores colectivos, albergues, campings, granjas escuela y piscinas, donde los inspectores comprueban el cumplimiento de la normativa sanitaria y trasladan recomendaciones sobre las prácticas adecuadas de higiene y manipulación.

El objetivo es reducir las posibilidades de contaminación y detectar posibles incumplimientos que puedan comprometer la seguridad de los alimentos.

La Comunidad recuerda que el calor constituye un factor especialmente relevante durante estos meses, ya que determinadas condiciones de temperatura pueden favorecer la proliferación de microorganismos.

Separar alimentos crudos y cocinados, una de las claves

En los hogares también resulta fundamental mantener unas pautas básicas para evitar intoxicaciones. Una de las principales recomendaciones consiste en separar los alimentos crudos de aquellos que ya están cocinados o listos para consumir, evitando así posibles contaminaciones cruzadas.

También se aconseja lavarse las manos con frecuencia y mantener correctamente higienizadas las superficies y los utensilios utilizados en la cocina.

La Comunidad recomienda, además, cocinar completamente carnes, pescados, huevos y otros alimentos de origen animal, así como respetar en todo momento la cadena de frío.

Los productos perecederos y las sobras deben refrigerarse cuanto antes y los consumidores deben prestar atención al etiquetado, seguir las instrucciones de conservación y no consumir alimentos una vez superada su fecha de caducidad.

Especial cuidado con las comidas al aire libre

Las excursiones, barbacoas, picnics y reuniones familiares son habituales durante el verano, pero también pueden incrementar los riesgos si no se conservan adecuadamente los alimentos.

Para estas ocasiones, Sanidad recomienda mantener los productos refrigerados hasta el momento de salir de casa y transportarlos en neveras portátiles con acumuladores de frío. Además, conviene evitar abrirlas innecesariamente para conservar durante más tiempo la temperatura adecuada.

Los alimentos crudos deben permanecer separados de los que están preparados para su consumo y las sobras tienen que volver al frigorífico lo antes posible.

La tortilla y otros alimentos con huevo requieren especial atención

Los alimentos elaborados con huevo figuran entre aquellos a los que conviene prestar una atención especial durante los meses de calor.

La recomendación es cuajar bien las tortillas y conservarlas refrigeradas hasta el momento de consumirlas. También se aconseja evitar preparaciones que incorporen huevo crudo cuando no sea posible garantizar una conservación adecuada en frío.

La salmonela continúa siendo uno de los microorganismos relacionados con los brotes de transmisión alimentaria, por lo que las medidas de higiene, cocinado y conservación adquieren especial importancia.

Los grupos vulnerables deben extremar las precauciones

Las recomendaciones son especialmente importantes para las personas con mayor vulnerabilidad frente a las enfermedades transmitidas por alimentos, entre ellas niños muy pequeños, personas mayores, embarazadas y personas con problemas de inmunidad.

En estos casos, la Comunidad aconseja no ofrecer fruta cortada que haya permanecido almacenada a temperatura ambiente durante más de dos horas.

La prevención, subraya la Administración regional, debe mantenerse tanto en los establecimientos que preparan y sirven alimentos como en los hogares, especialmente durante los periodos de temperaturas elevadas.