Avances en diagnóstico precoz de enfermedades neurodegenerativas

Investigadores españoles desarrollan un radar que puede detectar el párkinson de forma temprana

Día Mundial del Parkinson - Foto Servimedia
Un grupo de investigación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha creado un prototipo de radar capaz de detectar alteraciones en la marcha que podrían indicar la presencia temprana de la enfermedad de párkinson, un avance tecnológico que busca facilitar el diagnóstico precoz sin necesidad de sensores incómodos para los pacientes. 

El desarrollo tecnológico ha sido impulsado por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la UPM, con financiación de la Comunidad de Madrid, y se ha realizado en colaboración con especialistas del Servicio de Neurología del Hospital Gregorio Marañón. Este prototipo de radar permite analizar patrones de la marcha humana para extraer biomarcadores asociados a fases iniciales del párkinson, lo que podría adelantar el diagnóstico respecto a los métodos convencionales.

A diferencia de otros enfoques que requieren sensores adheridos al cuerpo o equipos caros, el radar desarrollado por el Grupo de Microondas y Radar (GMR) funciona sin contacto directo, lo que facilita su uso en entornos clínicos, domicilios o centros sociosanitarios sin causar incomodidad a las personas evaluadas y respetando su privacidad.

El dispositivo, con un coste inferior a 150 euros, ha demostrado una precisión comparable a tecnologías más complejas como cámaras infrarrojas especializadas para análisis de gaitas. Esto abre perspectivas para implementar sistemas de detección temprana más asequibles y con un potencial uso generalizado en atención primaria o seguimiento continuo de personas con riesgo de desarrollar la enfermedad.

Durante las pruebas iniciales, los radares han sido utilizados tanto con pacientes ya diagnosticados como con sujetos sanos o con riesgo elevado de padecer párkinson, mostrando que las alteraciones en la marcha —como la simetría corporal— pueden identificarse incluso antes de que los síntomas más evidentes se manifiesten.

Los investigadores planean integrar estos datos con inteligencia artificial para mejorar todavía más la capacidad de detección y contribuir a la monitorización continua y personalizada de pacientes, potenciando así las opciones de intervención temprana y tratamientos más eficaces.