Sanidad

Los sanitarios de Ceuta elevan la presión contra el Ministerio de Sanidad tras registrar 3.100 asistencias por la crisis migratoria

migrantes entrando en Ceuta

El Colegio de Médicos y los principales sindicatos sanitarios de Ceuta han intensificado sus protestas contra el Ministerio de Sanidad y el Ingesa al denunciar el colpso del sistema sanitario local, exhausto tras prestar más de 3.100 asistencias a raíz de la crisis migratoria iniciada a finales de julio. 

La presión asistencial acumulada en los dispositivos de Atención Primaria, Urgencias, el 061 y el Hospital Universitario ha llevado al límite a las plantillas ceutíes, según han denunciado colectivos como el Colegio Oficial de Médicos, Satse y CSIF. Los profesionales responsabilizan directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, y al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) —organismo del que depende la sanidad en la ciudad autónoma— de no aportar refuerzos de personal desde la península para amortiguar el impacto de la emergencia.

Por su parte, el Ministerio de Sanidad niega la existencia de un colapso operativo y sostiene que el sistema ha mantenido su actividad garantizando la atención.

Sin embargo, el presidente del Colegio de Médicos y del Sindicato Médico de Ceuta (SMC), Enrique Roviralta, rebate este diagnóstico al asegurar que el servicio se sostiene únicamente por el "voluntarismo" de los trabajadores, que han tenido que doblar turnos y cancelar vacaciones ante la falta de respuesta estatal.

Carencias estructurales y precariedad laboral

El conflicto actual se suma a los problemas endémicos que arrastra la sanidad en la ciudad, caracterizados por la escasez de especialistas y las dificultades para cubrir las bolsas de contratación.

Desde el Sindicato de Enfermería (Satse) tachan la situación de "extrema gravedad" y acusan al Ingesa de fomentar la fuga de profesionales debido a la precariedad de las contrataciones, que en ocasiones se reducen a cubrir necesidades de un solo día.

A su vez, CSIF ha reclamado la incorporación urgente de efectivos para atender tanto las patologías derivadas de la llegada de inmigrantes —como deshidratación, hipotermias o lesiones— como la asistencia sanitaria ordinaria de los ciudadanos de Ceuta.

La tensión entre los sanitarios ceutíes y el Ministerio de Sanidad viene de lejos, recordando las jornadas de huelga del pasado junio por la negociación del Estatuto Marco y las peticiones de dimisión de la ministra registradas en abril. A la sobrecarga asistencial se añade ahora la advertencia de los facultativos sobre el riesgo potencial para la salud pública que supone la permanencia prolongada de personas en condiciones precarias de alojamiento e higiene.