Polémica en el Ayuntamiento de Madrid por el homenaje a Tierno Galván tras una indemnización de 15.000 euros
El homenaje a Enrique Tierno Galván reabre la confrontación en el Ayuntamiento tras conocerse una indemnización de 15.000 euros por una instalación nunca ejecutada
El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha vuelto a evidenciar la fuerte división política en torno a la figura de Enrique Tierno Galván, primer alcalde democrático de la capital, a raíz de una polémica instalación artística que nunca llegó a materializarse y que terminó costando 15.000 euros en concepto de indemnización a las arcas municipales.
El presidente del Pleno, Borja Fanjul, explicó que el Consistorio tuvo que abonar esa cantidad a una artista por un encargo realizado durante el anterior mandato municipal, sin expediente administrativo formal, para un homenaje que finalmente fue descartado. La obra proyectada incluía la colocación de un mástil junto a la bandera de España del que colgaría un paño similar a un trapo de cocina, acompañado de nombres de ciudadanos elegidos al azar, una propuesta que generó un fuerte rechazo en el actual equipo de Gobierno.
Fanjul recordó que el acuerdo aprobado por unanimidad en 2016 no contemplaba la instalación de una estatua en el patio de la Casa de Cisneros, donde ya existe un retrato del exalcalde, sino su colocación en la plaza de Cibeles. En este contexto, subrayó que Madrid ya cuenta con una estatua dedicada a Tierno Galván, insistiendo en que el proyecto heredado nunca llegó a ejecutarse y derivó posteriormente en una reclamación judicial.
Según detalló, el Ayuntamiento fue condenado en 2022 a pagar la indemnización al considerarse probado el encargo, pese a la ausencia de procedimiento administrativo. Además, advirtió de que la ejecución completa del proyecto habría supuesto un coste cercano a los 200.000 euros, un gasto que, a su juicio, carecía de justificación.
Cruce de acusaciones entre los grupos municipales
Desde el PSOE, su portavoz Reyes Maroto denunció lo que calificó como un “veto sectario” del Partido Popular, con el apoyo de Vox, que impidió una declaración institucional coincidiendo con el 40 aniversario de la muerte del exalcalde. Los socialistas defendieron que Tierno Galván es una figura de consenso, referente del municipalismo y de una forma de gobernar basada en la cercanía, la ética pública y la cultura democrática.
Maroto reclamó que se cumpla el acuerdo plenario de 2016 para instalar una estatua en su memoria y defendió que su legado representa un proyecto de ciudad que apostó por la modernización de Madrid y la mejora real de la vida de los vecinos. A su juicio, su ejemplo demuestra que es posible ejercer la política con firmeza y convicciones sin recurrir a la confrontación permanente.
La respuesta desde la presidencia del Pleno fue especialmente dura. Fanjul replicó que el exalcalde no se reconocería en el PSOE actual y cargó contra la formación por su situación interna y su gestión a nivel nacional. Desde Vox, Fernando Martínez Vidal ironizó sobre el cumplimiento de compromisos políticos y cuestionó tanto la instalación artística frustrada como la reapertura del debate.
Por su parte, Más Madrid calificó de “bochornosa” la situación y criticó que el asunto no llegara como declaración institucional. Su portavoz adjunto, Eduardo Rubiño, respondió a las acusaciones de “izquierda pija” lanzadas por Fanjul y lamentó que se rompiera un consenso que, a su juicio, sigue siendo compartido por una parte importante de la ciudadanía madrileña.
Rechazo final a la iniciativa
El Pleno municipal acabó rechazando la propuesta socialista para reconocer institucionalmente a Enrique Tierno Galván y cumplir el acuerdo de 2016. Desde el Partido Popular se insistió en que el exalcalde ya cuenta con múltiples reconocimientos en la ciudad y que el mejor homenaje posible sería, según sus palabras, un cambio político a nivel nacional.
La polémica deja al descubierto una herida abierta en torno a la memoria política de uno de los alcaldes más influyentes de Madrid, cuyo legado sigue siendo motivo de disputa cuatro décadas después de su fallecimiento.