POLÍTICA INTERNA EN VOX

Ortega Smith denuncia una persecución interna en Vox y anuncia que peleará contra su expulsión

El portavoz municipal de Vox, Javier Ortega Smith | Foto de Vox/Carlos de Paz

Javier Ortega Smith, diputado nacional y portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, ha denunciado este viernes sentirse objeto de una “persecución” y un intento de silenciamiento dentro de su propio partido tras la decisión de la dirección de retirarle cautelarmente la militancia. Ortega ha asegurado que recurrirá a todos los recursos disponibles en los estatutos para evitar una expulsión que, según él, no merece. 

Madrid vive una nueva escalada de tensión interna en Vox tras las discrepancias entre Javier Ortega Smith y la cúpula del partido, liderada por Santiago Abascal. Ortega, uno de los fundadores de la formación y figura histórica en su estructura, ha salido públicamente a defender su permanencia tras la sanción cautelar impuesta por no acatar la orden de dejar la portavocía del grupo municipal en Madrid.

Según ha declarado, se siente víctima de una persecución interna y de un intento de marginación que, en su opinión, carecen de fundamento. Ortega ha afirmado que su conducta ha sido “ejemplar” y que no comprende por qué se le ha apartado progresivamente de cargos hasta llegar a la situación actual. Por ello, ha anunciado que utilizará todos los mecanismos contemplados en los estatutos del partido para defender su posición.

La decisión de retirarle cautelarmente la militancia se enmarca en un procedimiento disciplinario iniciado por la negativa de Ortega a aceptar su relevo como portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, un puesto que la dirección decidió asignar a otra persona de la formación. Esta medida, aprobada por unanimidad por el Comité Ejecutivo Nacional, es vista por sus detractores como un paso hacia una posible expulsión definitiva.

Desde la dirección de Vox, sin embargo, se ha defendido que la formación no se pliega ante “egoísmos particulares” y que los procedimientos internos deben cumplirse rigurosamente. El secretario general del partido ha señalado que los estatutos y decisiones de la dirección están para ser respetados por todos sus afiliados.

La situación ha generado también reacciones en otros grupos políticos. Portavoces de formaciones municipales han calificado la disputa como un “bochorno” que evidencia dificultades de control interno dentro de Vox y han subrayado la inestabilidad que esta crisis genera en el Ayuntamiento de Madrid.

Mientras continúa el proceso disciplinario y Ortega anuncia que planteará recursos incluso ante instancias jurisdiccionales si fuera necesario, el futuro del veterano dirigente dentro de la formación queda en el aire y abre un debate sobre el liderazgo y la disciplina interna en uno de los partidos con mayor presencia política en España.