Debate parlamentario y seguridad social

El Gobierno redobla esfuerzos para garantizar la subida de pensiones tras el rechazo de PP, Junts y Vox

Pensionistas paseando frente a personas jóvenes - EDdM

Tras el revés parlamentario en el Congreso de los Diputados, donde PP, Vox y Junts rechazaron el decreto que contemplaba la subida de pensiones para 2026 junto con otras medidas del llamado “escudo social”, el Gobierno ha anunciado que trabajará intensamente para presentar de nuevo una propuesta que permita hacer realidad ese incremento y defender los derechos de los jubilados en este ejercicio legislativo.

En el pleno extraordinario celebrado este martes en el Congreso, la cámara tumbaron con 178 votos en contra y 171 a favor el texto normativo que, entre otras medidas, fijaba la revalorización de las pensiones en torno al 2,7% para 2026, así como disposiciones destinadas a proteger a colectivos vulnerables frente a desahucios y cortes de suministros básicos en el marco del denominado “escudo social”.

La decisión se produjo gracias a la suma de los apoyos de Partido Popular, Vox, Junts y UPN, que coincidieron en rechazar la convalidación del decreto en su conjunto, aunque algunos de estos grupos han dejado claro que respaldarían una revalorización de las pensiones si se presentase de manera separada de otras iniciativas legislativas controvertidas, como la suspensión de desahucios.

En respuesta a este rechazo, fuentes del Ejecutivo han señalado que el Gobierno está analizando fórmulas legales para volver a presentar la subida de las pensiones en solitario o dentro de un nuevo decreto que se ajuste a las exigencias parlamentarias y así pueda ser aprobado por una mayoría más amplia. Entre las opciones en estudio figura volver a tramitar la medida como un real decreto independiente, tal y como ocurrió en ejercicios anteriores, con el objetivo de garantizar que el aumento de las prestaciones entre en vigor este mismo año.

Uno de los portavoces oficiales ha subrayado que la pérdida de apoyos parlamentarios no implica el abandono de la iniciativa, sino que obliga al Ejecutivo a reforzar su estrategia de diálogo con los distintos grupos, incluidos aquellos que han expresado reservas sobre la redacción original del decreto. El objetivo declarado por el Gobierno es lograr un acuerdo que permita hacer realidad la subida de pensiones en 2026 sin que dependa de un paquete de medidas demasiado amplio que pueda obstaculizar su aprobación.

El contexto político ha sido especialmente tenso, con críticas cruzadas entre el Ejecutivo y los grupos de oposición. La vicepresidenta segunda calificó el rechazo como un retroceso para millones de pensionistas, mientras que los partidos que votaron en contra han insistido en su argumento de que no pueden respaldar un decreto “ómnibus” que combine medidas sociales y fiscales diversas sin votarlas de manera separada.

El desenlace de estas negociaciones y la estrategia definitiva del Gobierno para volver a llevar adelante la subida de pensiones se prevé como uno de los temas centrales de la agenda política de las próximas semanas, en un contexto marcado por la búsqueda de mayorías parlamentarias estables para aprobar medidas sociales clave en 2026.