García-Page endurece su tono en ‘El Hormiguero’: defiende a Lambán, alerta de la “degradación” política y avisa de que la marca PSOE está “muy tocada”
García-Page defiende a Lambán, critica el clima político, alerta del desgaste del PSOE y cuestiona la estrategia nacional del Gobierno
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, protagonizó una entrevista de alto contenido político en el programa televisivo El Hormiguero, donde combinó análisis electoral, críticas internas y un emocionado recuerdo al expresidente aragonés Javier Lambán, fallecido en 2025.
Uno de los momentos más intensos de la conversación llegó cuando Page reaccionó a las declaraciones del ministro Óscar López, que había señalado a Lambán como responsable de los malos resultados del PSOE en Aragón. El dirigente socialista fue tajante: “Lo que le han dicho no se lo merece nadie. Es de las cosas más feas que he escuchado en mucho tiempo y, además, dichas por un compañero”.
El presidente castellanomanchego explicó que Lambán atravesó “dos últimos años de vida muy duros” y subrayó que, en política, “hay que intentar ser persona antes que político”.
Un PSOE desgastado por el contexto nacional
Durante la entrevista, García-Page vinculó los recientes retrocesos electorales del partido al clima político estatal. En referencia a las elecciones en Aragón, donde el PSOE perdió cinco escaños, afirmó que “el 90% del voto tiene que ver con la política nacional”.
A su juicio, “la marca PSOE hoy por hoy está muy tocada” y el deterioro no responde a factores territoriales, sino a un contexto general de desgaste. El dirigente también alertó de que España vive “unos niveles de degradación política que no podía imaginar”, situando el momento actual como “el más alejado del espíritu de la Transición”.
Crítica a la polarización y al clima político
Page atribuyó el aumento de la tensión política a una dinámica impulsada desde las élites y no desde la sociedad. “El ruido que hay en España es un ruido de diseño, de arriba abajo”, afirmó, advirtiendo del riesgo de volver al “frentismo absoluto de las dos Españas”.
En este contexto, señaló que el crecimiento de opciones como Vox responde a “un voto de cabreo, antisistema” y a la percepción de parte de la ciudadanía de que “se gobierna contra ellos”, lo que, en su opinión, refleja “un fallo claro de la política, no económico”.
Defensa de Felipe González y críticas internas
El presidente castellanomanchego también salió en defensa del expresidente del Gobierno. “Felipe González es un líder con mayúsculas”, aseguró, lamentando la campaña crítica contra su figura y sugiriendo que al Ejecutivo “le iría mejor si le pidiera opinión”.
Además, reivindicó la discrepancia interna como parte de la normalidad democrática: “Yo defiendo a mi partido, que está por encima de sus dirigentes. Reducir un proyecto político a una persona es negarlo”.
Mensajes sobre el futuro político
Preguntado por el liderazgo nacional, García-Page descartó dar el salto a la política estatal: “No tengo ninguna aspiración nacional”. También evitó confirmar si se presentará a la reelección en Castilla-La Mancha, aunque reconoció encontrarse “en el mejor momento político personal”.
Respecto al presidente del Gobierno, dejó una reflexión significativa sobre su legado: “Va a pasar a la historia de una forma muy diferente a como le gustaría”.
Opinión sobre la izquierda y el escenario político
El dirigente socialista también valoró el intento de reorganización del espacio progresista impulsado por Gabriel Rufián, señalando con ironía que “lo que se ha puesto de manifiesto es que Sumar no sumó” y que el espacio a la izquierda del PSOE muestra problemas estructurales de fragmentación.
En conjunto, la intervención de García-Page dejó un mensaje claro: preocupación por el clima político, advertencia sobre el desgaste del PSOE y una llamada a recuperar el tono institucional y humano dentro de la política española.