Feijóo exige a Sánchez “reiniciar desde cero” la financiación autonómica y blindar la autonomía fiscal del PP
La dirección del PP planta un frente común contra el modelo pactado con ERC, rechaza las bilaterales con Hacienda y promete una Conferencia de Presidentes monográfica si llega a La Moncloa
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, reclamó este domingo a Pedro Sánchez que “reinicie” íntegramente la reforma del sistema de financiación autonómica y la negocie de nuevo en los foros multilaterales con todas las comunidades en la misma mesa, descartando de plano las reuniones bilaterales con la ministra María Jesús Montero. Desde Zaragoza, y arropado por sus barones autonómicos, el líder de la oposición escenificó un frente común contra el modelo que el Gobierno ha acordado con ERC y que, a su juicio, supone una “transacción política” para “comprar el proyecto secesionista”.
Feijóo calificó la propuesta de Sánchez como un intento de “desguazar el Estado” a cambio de “seguir en La Moncloa” y acusó al presidente de convertir a Oriol Junqueras en su “ministro de Hacienda en la sombra”. En este contexto, rechazó acudir a las reuniones técnicas bilaterales con el Ministerio y exigió que cualquier negociación se produzca en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y en una Conferencia de Presidentes monográfica, que se compromete a convocar al mes de llegar al Gobierno si gana las elecciones.
El dirigente popular anunció que su futuro modelo se elaborará con grupos de trabajo técnicos y contará con una evaluación independiente de la infrafinanciación de las comunidades, con el objetivo de repartir los 200.000 millones de euros del sistema con criterios “justos, duraderos y no independentistas”. Su meta declarada es garantizar que los ciudadanos reciban los servicios públicos “con equidad y en condiciones homogéneas vivan donde vivan”.
Entre los criterios que el PP quiere incorporar figuran demografía, dispersión poblacional, envejecimiento, despoblación, insularidad, orografía, superficie, coste de la vida, tasa de desempleo y costes fijos de prestación de servicios impuestos por el Estado. Feijóo defendió que el sistema no puede ser “un reparto de premios y castigos” ni una “subasta” de recursos a cambio de apoyos parlamentarios.
En el acto, los 11 presidentes autonómicos del PP firmaron la Declaración de Zaragoza, un documento que actualiza los principios ya acordados en 2024 y que, de llegar el PP al Gobierno, vincularía a comunidades como Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia, Murcia, Aragón, Castilla y León, Baleares, La Rioja, Cantabria y Extremadura, además de Ceuta y Melilla.
El líder popular enmarcó el acto también en clave electoral, ya que la cita se celebró a pocas semanas de las elecciones en Aragón. Según un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, esta comunidad sería una de las más perjudicadas por el modelo de Sánchez, cayendo su índice de financiación efectiva del 98,5% al 94,4%, mientras que Cataluña subiría al 106,6%.
Feijóo insistió en que su rechazo no es contra Cataluña, sino contra el “cambalache” del Gobierno, y reprochó a Sánchez haber relegado al president Salvador Illa a “figura decorativa” al negociar con Junqueras. “¿A qué punto hemos llegado para que sea el PP quien defienda la dignidad de la Generalitat?”, se preguntó.
En materia fiscal, el líder del PP blindó la autonomía fiscal de sus gobiernos y advirtió que no repondrán ni subirán impuestos como Sucesiones y Donaciones, IRPF o el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. “Los españoles no son el cajero automático de Sánchez”, afirmó, subrayando que “no falta recaudación, sino que sobra mala gestión”.
Feijóo rechazó además el principio de ordinalidad y dio por hecho que la propuesta del Ejecutivo “a la desesperada” no prosperará, llamando a concentrar el voto en el PP como alternativa de gobierno. Según fuentes de su partido, su modelo de financiación no se detallará públicamente hasta que llegue al Palacio de la Moncloa.