Los trenes históricos de Madrid vuelven en otoño: fechas y rutas para viajar a El Escorial, Alcalá y Aranjuez
Madrid recuperará con la llegada del otoño una de sus formas más singulares de descubrir la región: hacerlo sobre raíles. Los trenes históricos y turísticos volverán a conectar la capital con San Lorenzo de El Escorial, Alcalá de Henares y Aranjuez, tres destinos madrileños reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El Tren de Felipe II y el Tren de Cervantes iniciarán su programación otoñal el próximo 19 de septiembre, mientras que el Tren de la Fresa volverá a circular a partir del 3 de octubre, según la programación difundida este domingo por la Comunidad de Madrid.
La propuesta convierte el desplazamiento en parte de la propia escapada. Personajes históricos, actores, coches ferroviarios de época, visitas guiadas y gastronomía acompañan unos recorridos que permiten viajar desde Madrid y dedicar una jornada a conocer algunos de los conjuntos históricos y culturales más importantes de la región.
La Comunidad de Madrid promociona estas experiencias a través de VisitMadrid y dentro del producto Trenes Históricos de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, con el objetivo de potenciar el turismo cultural y favorecer que los visitantes conozcan otros destinos de la región más allá de la capital.
El Tren de Felipe II vuelve el 19 de septiembre
Una de las primeras rutas en regresar será el Tren de Felipe II, que retomará sus viajes a partir del 19 de septiembre con destino a San Lorenzo de El Escorial.
La experiencia comienza ya durante el trayecto. La ambientación histórica introduce al viajero en el Madrid de los Austrias mediante personajes y animaciones inspirados en la época de Felipe II.
Una vez en San Lorenzo de El Escorial, la jornada permite adentrarse en uno de los grandes conjuntos monumentales del Renacimiento europeo y conocer espacios relacionados con la monarquía de los Austrias.
El principal protagonista es el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, pero las diferentes modalidades de la experiencia permiten completar la jornada con el casco histórico y otros lugares vinculados al legado de Felipe II.
El propio portal turístico de la Comunidad presenta el recorrido como una experiencia de jornada completa que parte de Príncipe Pío y combina el viaje ferroviario con diferentes opciones de visita en San Lorenzo de El Escorial.
El Tren de Cervantes conecta Madrid con Alcalá de Henares
También el 19 de septiembre comienza la edición de otoño del Tren de Cervantes, una de las propuestas de turismo ferroviario más consolidadas de Madrid.
Creado en 1997, el tren lleva a los viajeros desde Madrid hasta Alcalá de Henares, ciudad natal de Miguel de Cervantes y declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El viaje no se limita al desplazamiento. Actores caracterizados reciben y acompañan a los pasajeros e introducen durante el trayecto diferentes elementos relacionados con Cervantes y su obra.
La programación continúa al llegar a Alcalá con un recorrido guiado por el patrimonio de la ciudad complutense.
La edición de otoño de 2026 tiene previstas salidas los días 19 y 26 de septiembre; 3, 10, 17, 24 y 31 de octubre; 7, 14, 21 y 28 de noviembre, y 5 de diciembre, según la programación publicada por Renfe.
El tren parte de Madrid-Atocha a las 10.36 horas y llega a Alcalá de Henares a las 11.15. El regreso está programado a las 18.35 horas desde Alcalá, con llegada a Madrid a las 19.14.
El precio establecido para 2026 es de 22 euros para adultos y 16 euros para niños de 7 a 11 años, mientras que los menores de seis años pueden viajar gratuitamente acompañados por un adulto.
El billete incluye el desplazamiento de ida y vuelta y el recorrido urbano guiado y amenizado por actores.
Entre los lugares incluidos en la experiencia aparecen algunos de los espacios esenciales de Alcalá, desde su ciudad universitaria y el Colegio Mayor de San Ildefonso hasta la Plaza de Cervantes, la Catedral Magistral, la Calle Mayor o el entorno del Palacio Arzobispal.
Una ruta con casi tres décadas de historia
El Tren de Cervantes alcanza en 2026 su XXIX temporada y se ha convertido en una de las iniciativas de turismo cultural ferroviario más veteranas de Renfe.
Según los datos facilitados por la compañía al comienzo de la temporada de este año, cerca de 35.000 personas habían participado en la experiencia durante sus primeras 28 ediciones. Solo en el último año contabilizado fueron 1.822 viajeros.
La iniciativa combina así movilidad y promoción del patrimonio de Alcalá de Henares, permitiendo realizar desde Madrid una excursión completa sin necesidad de utilizar el vehículo privado.
El Tren de la Fresa regresará el 3 de octubre
El tercer gran recorrido patrimonial llegará unas semanas después. A partir del 3 de octubre, el Tren de la Fresa recuperará el histórico trayecto ferroviario entre Madrid y Aranjuez.
La ruta rememora una parte esencial de la historia del ferrocarril español. La línea Madrid-Aranjuez, inaugurada en 1851, fue la segunda línea ferroviaria de la Península Ibérica y estuvo estrechamente relacionada con el desarrollo del Real Sitio.
La experiencia actual recupera aquel imaginario ferroviario mediante coches históricos y personal caracterizado de época.
Uno de sus elementos más reconocibles continúa siendo la degustación de fresas durante el recorrido, una tradición asociada desde hace décadas a este tren turístico.
El viaje desemboca en Aranjuez, cuyo Paisaje Cultural está incluido desde 2001 en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El Palacio Real, sus jardines y el casco histórico convierten la ruta en una excursión de jornada completa que combina patrimonio monumental, paisaje y gastronomía.
El Tren de la Fresa parte actualmente de Madrid-Príncipe Pío y el desplazamiento hasta Aranjuez dura aproximadamente una hora. La programación se concentra habitualmente durante las temporadas de primavera y otoño.
Tres destinos Patrimonio Mundial a menos de una jornada de Madrid
El denominador común de las tres rutas es precisamente el reconocimiento internacional de sus destinos.
El Monasterio y Sitio de El Escorial fue incorporado a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1984. La Universidad y el recinto histórico de Alcalá de Henares recibieron esta distinción en 1998 y el Paisaje Cultural de Aranjuez lo hizo en 2001.
Los trenes permiten así construir tres escapadas diferentes desde Madrid alrededor de tres grandes etapas de la historia de la región: la monarquía de Felipe II y el Renacimiento en San Lorenzo de El Escorial; el universo cervantino y universitario de Alcalá de Henares; y la historia de la Corona, los jardines históricos y los primeros pasos del ferrocarril en Aranjuez.
La Sierra de Guadarrama y los vinos de Madrid completan la oferta
La programación turística ferroviaria madrileña no termina en estos tres destinos.
La Comunidad también destaca el Tren de la Sierra de Guadarrama, una alternativa orientada al turismo de naturaleza que permite acercarse a algunos de los paisajes más representativos de la sierra madrileña y al entorno del Parque Nacional.
A ello se suman las Rutas del Vino en Cercanías, que combinan desplazamientos ferroviarios con visitas guiadas a bodegas pertenecientes a la Denominación de Origen Vinos de Madrid y catas comentadas.
La combinación amplía el concepto de turismo ferroviario más allá del patrimonio monumental y permite vincularlo también con el paisaje, la naturaleza, la gastronomía y el enoturismo.
Una alternativa para descubrir Madrid sin coche
Detrás de estas propuestas existe también otra manera de plantear las escapadas desde la capital. El tren permite alcanzar algunos de los principales destinos turísticos de la Comunidad sin necesidad de utilizar el vehículo privado y convierte el desplazamiento, normalmente entendido como una parte secundaria de la excursión, en uno de sus atractivos.
En el caso de los trenes históricos, además, el propio viaje sirve para contextualizar aquello que se encontrará al llegar: Felipe II antes de visitar El Escorial, Cervantes antes de recorrer Alcalá o los orígenes del ferrocarril antes de desembarcar en Aranjuez.
Madrid recupera así este otoño tres viajes en los que el destino importa tanto como el camino. Una forma de atravesar varios siglos de historia de la región sin abandonar los raíles.