La mirada de Ulisas

Si quieres paz...

LA MIRADA DE ULISAS en este artículo se refiere a Georges Bensoussan, el historiador francés nacido en Marruecos. Un estudioso que sigue sin descanso cada paso de la Historia. Es un especialista sobre la historia judía, pero no por ello deja de sondear a fondo la historia universal. Sostiene que el mundo ha olvidado que el hombre nunca ha vivido sin guerras. Ha sido su eterno destino.

Inclusive, la mirada de Ulisas piensa en la historia de Adán y Eva: todo lo tenían en el paraíso y no quisieron contentarse con sus bienes. Tal vez, sea la primera manifestación del ego: “yo sí puedo”. Algo más buscaban a riesgo de perderlo todo. Se sintieron en la obligación de transgredir la voluntad divina para ir a averiguar lo que no se les había extraviado. Por lo visto, al ser humano le cuesta quedarse tranquilo y satisfacerse o cuidar lo que tiene. Como dice el dicho: “los pastos del vecino siempre son más verdes”. ¿Será cierto? No importa cuán veraz sea el predicado, el gobernante con ínfulas y ego ambiciona cada vez más y más. Una característica que bien se les conoce a los grandes conquistadores como: Ciro el Grande, quien se declaraba dios en la tierra. Soberano de su territorio persa, un gran imperio, el primero de la humanidad, quiso abarcar cada vez más y más. Lo mismo hicieron Julio César, Alejandro Magno, Napoleón por sólo nombrar algunos, ya que otros como Gengis Kan, en diversos continentes calcaron esta realidad.

Lo que la mirada de Ulisas constata es que durante más de setenta años el mundo quiso imponer otra modalidad: la paz. El sentimiento que muchas personas anhelan para la Humanidad. La mirada de Ulisas se incluye en esa lógica. Implica contemplar un principio de realidad. Está bien hablar y concebir la paz como mejor manera de vivir, cuando verdaderamente se establece como un código o una institución mundial, pero cuando un país rompe las reglas o los acuerdos y quiere adueñarse del otro, la defensa es pertinente e indispensable. Ahí radica el real sentido de la paz como decía Flavio Renato Vegecio: “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. Europa quiso olvidar esta primicia y se desarmó. Actualmente, entiende que fue un error y que, si bien las armas no son su mejor expresión, sin duda alguna son necesarias para una posible autodefensa. ¡Nunca se sabe adónde y cuándo puede saltar la liebre! Ya vimos que Europa no está exenta de una guerra por tenerla tan cerca. Israel entendió que no estaba tan seguro y se preparó para su defensa. Se sabía amenazado en permanencia con el lema que hoy se ha hecho tan popular: “del río hasta el mar”. La mirada de Ulisas concluye que en cualquier momento algo o alguien pueden detonar el deseo de hacerse a los prados más verdes del vecino. Europa se descuidó. Abrazó otros ideales que no se conjugan con la realidad. Y… no se puede desconocer que los prados de Israel son muy verdes, gracias a tantos ingenios y al ser un oasis en incesante desarrollo.