Salir de la zona de confort
Es una frase que se escucha con demasiada frecuencia, como consejo o como cantinela. Muchos autores de la literatura de autoayuda y de búsqueda del éxito personal abogan por ella:
Si permaneces demasiado tiempo en tu zona de confort puedes volverte complaciente; si no realizas actividades que sean un desafío pierdes oportunidades; la zona de confort es el enemigo...
"Hay que elegir el coraje sobre la comodidad" (Brene Brown).
"Salir de la zona de confort es el camino para el crecimiento" (Jordan Peterson).
"No hay crecimiento en la zona de confort" (Jonathan McCocmek).
"Las grandes cosas nunca vienen de las zonas de confor" (Roy T. Bennett).
"El único momento en que realmente estás creciendo es cuando estás incómodo" (T. Horv Eker).
Muchos de estos consejos proceden del mundo de la empresa y los negocios, que quieren asociar el crecimiento personal con la búsqueda del éxito.
¿Son buenas esas advertencias? La zona de confort es un concepto psicológico que define un estado mental libre de miedos e inseguridades. Un espacio interior en el que nos sentimos seguros, protegidos, a gusto, y desde el que nos podemos proyectar al exterior con confianza, resolver los problemas y mejorar nuestra existencia.
¿Por qué nos conminan a salir de él y nos quieren dejar a la intemperie, expuestos al estrés, al agotamiento, a la frustración, a la ansiedad, al "burnout", en pos quizás de una quimera, de un éxito tal vez inalcanzable? Si tenemos que abandonarlo será porque ha dejado de ser ese espacio en el que nos encontramos a gusto y a salvo, y necesitamos buscar uno nuevo, no por presiones o cantos de sirenas.
Afortunadamente se empieza a abogar por "una zona de confort positiva", por un crecimiento progresivo, sostenido. sin estrés, ni prisas. Por la aceptación de que cada cosa suceda a su tiempo.
"Es hora de crear una vida que realmente ames, desde un lugar que te resulte fácil, natural y, sí, cómodo". "Es tu trabajo descubrir cómo es tu zona de confort, para que puedas cultivar una relación duradera y saludable con ella" (Kristen Butler "Tu zona de confort positiva" Crecimiento personal. Ed. URANO, 2024).
Recordemos los consejos de los clásicos: " Primero dite a ti mismo quién quieres ser, luego haz lo que tengas que hacer". "No sufras por lo que no puedes controlar" (Epicteto). "El deseo no tiene fin, pero el sabio aprende a ponerle límites". " No eches a perder lo que tienes, deseando lo que no tienes" (Epicuro).
Preservenos nuestro bienestar y ese espacio en el que nos sentimos felices. Estresados e infelices somos más vulnerables.