Roald Dahl: el personaje
Estos días puede verse en el teatro Bellas Artes la obra ‘Gigante’ de Mark Rosenblatt protagonizada por José María Pou, cuya extraordinaria interpretación recrea un episodio de la vida de Roald Dahl. En 1983 protagonizó un escándalo al publicar un artículo violentamente antisemita y sus editores le pidieron que se disculpara. La obra refleja el volcánico carácter del escritor y sus caprichosos cambios de opinión. Isaiah Berlin, que colaboró con él en los servicios secretos británicos durante la Guerra Mundial, ya advirtió de la imprevisibilidad de sus decisiones.
En 1981 se estrenó la película ‘La historia de Patricia Neal’, protagonizada por Glenda Jackson y Dick Bogarde, en la cual se recrea la grave enfermedad neurológica de la actriz que estuvo casada 30 años con Dahl. El escritor contribuyó decisivamente a su recuperación mediante un agresivo plan de rehabilitación diseñado por él mismo. En 2021, se estrenó ‘Para Olivia’, una película de menor calidad que la anterior que narraba la tragedia del matrimonio Dahl-Neal por la muerte a los 8 años de su hijita Olivia.
Roald Dahl fue un narrador excepcional que vivió intensamente. En su caso la dicotomía personaje-escritor fue un buen ejemplo de lo difícil que es separar ambos roles. A partir de 1983, en el episodio narrado en ‘Gigante’, estuvo sometido a un proceso de cancelación que no paró hasta su fallecimiento en 1990. Al parecer algunos de sus cuentos infantiles que muchos compramos a nuestros hijos (Matilda, Las brujas, el Gigante bonachón… ), contenían referencias políticamente incorrectas, pues aparecían pigmeos, gordos o negros. Sus herederos han consentido que desaparezcan todas ellas en las nuevas ediciones, imaginamos que Dahl se habría removido en su tumba si se hubiera enterado.