LA MIRADA DE ULISAS
Que el mundo lo sepa…
12 de abril de 2026 (13:40 h.)
La mirada de Ulisas no se hizo ninguna ilusión sobre las conversaciones en Islamabad, Pakistán, entre los negociadores de Estados Unidos e Irán. Sabía de antemano, que difícilmente iban a progresar por conocer bien la posición de los interlocutores iraníes. No le temen a ninguna amenaza. Para ellos, la destrucción o la muerte son victorias con tal de mentir y sacar ventajas. En este caso, ganar tiempo para rearmarse y seguir con la guerra, aunque se les destruya el país y a su gente. La mirada de Ulisas piensa: “ojalá tuvieran compasión y conciencia para proteger, aunque fuera a su pueblo”. La política de los ayatolas y sus seguidores, que tienen nombre propio como: Hamás, Hezbolá, Huties, los Proxies etc… es poner a su propia gente de carne de cañón para ganar adeptos a su causa. Saben que las imágenes de niños, mujeres y ancianos muertos o heridos chocan. Suscitan condena, pero no a los verdaderos culpables del mal sino a aquellos que no tuvieron otro remedio que el de disparar a los enemigos envueltos entre inocentes, que luego serán declarados héroes. A esos mártires se les entrena para ser víctimas de un sistema que se opone a toda libertad, igualdad y fraternidad. Son los escudos humanos de los terroristas. Ningún país democrático o humanista expondría a su gente. Al contrario, se despliegan como fue el caso con los aviadores para rescatarlos al costo que sea, porque la vida de cualquier ser humano vale demasiado. Prueba de ello, Israel, que permanece en guerra declarada o no, donde existe la obligación de acudir a los refugios, que son cuartos blindados, a la hora de escuchar las alarmas. Los terroristas o fanáticos de esos regímenes del horror conocen bien la sensibilidad del occidental. Un ser humano que sufre con muertes inocentes de niños, mujeres y ancianos. Los extremistas se aprovechan de esa óptica para ampliarla en beneficio propio. Conocen demasiado bien la mentalidad del hombre occidental. La han estudiado y analizado durante siglos para buscar las mejores armas para combatir al Occidente. Lejos de despertar sobre esta realidad que no es desconocida, algunos países, registrados como republicanos, ponen en peligro sus democracias. Se hacen los desentendidos. Se manejan por interés y no por una verdad que salta a la vista y pone en riesgo a las naciones del mundo, que distan de ser tiranas. Ya, sus gobernantes contemplan más las urnas que los problemas que generan los musulmanes fanáticos, en cantidad creciente. Es una problemática que se ha visto en aumento exponencial e Irán demuestra que se aprovecha de la situación. Se niega a deponer su aceleración armamentista. Quiere tener su propia bomba atómica. Sugiero, queridos lectores, que se pregunten: ¿qué harían los ayatolas con una bomba nuclear en su poder? La mirada de Ulisas sabe la respuesta. De seguro, no tendrían el menor reparo en tirársela a sus vecinos, en primer lugar, el blanco seguro: Israel y luego a otros países sunitas, que también son sus enemigos declarados, al ser menos fanáticos que los chiitas. Pero, luego seguirán todos los demás, que son ustedes queridos lectores, los que no se suman a los reglamentos y costumbres del Corán. ¡Que el mundo sepa esta verdad! Se asoma a paso de gigante y el mundo civilizado tiene la obligación de detener esa catástrofe anunciada.