La mirada de Ulisas

¡Ya no se puede opinar!

LA MIRADA DE ULISAS se extraña que aún con argumentos sólidos y comprobables, resulte peligroso opinar. Es el caso de Pilar Rahola, la famosa periodista y conferencista, llevada a la corte por demostrar que Israel y los judíos distan mucho de ser lo que “políticamente correcto” se quiere resaltar de ellos. A la opinión pública no parece importarle si se cae en falsedades o prejuicios sesgados, tantas veces mal intencionados. Tiene el “mérito” que se ajustan al malestar que vive el mundo actual. Siempre hay que buscar un chivo expiatorio a los malestares que aquejan al planeta. Curiosamente, recae sobre un pueblo que en verdad le aporta beneficios a la Humanidad con sus valores y principios, aun aquellos que representan su legítima defensa. Una defensa genuina que se pone en tela de juicio, cuando en realidad a ningún país se le exige que no se defienda ante ataques. Es de extrañar que a Israel no se le permita actuar en defensa propia, porque de inmediato se le señala con palabras que ni siquiera corresponden a la descripción del diccionario, pueblo genocida. La vara con la que miden al judío y a su pueblo no representa una legitimidad, ya que se apunta con mayor severidad que en otros casos, definitivamente peores: como lo sucedido en Irán durante dos días. Fue una masacre que no se ha condenado con la justicia que merece. Se deja pasar por alto, como si en 48 horas poder asesinar a 40 mil personas y herir a innumerables individuos, cuyo único “mal” fue disentir de los abusos del poder, representados en su propia gente, resultara un drama conveniente o permitido. ¿Dónde está la justicia? ¿Dónde están esos ríos de manifestantes que abogan por el “bienestar de la humanidad”?

Lo mismo se pregunta la mirada de Ulisas al inquietarse de: ¿por qué a Pilar Rahola se le quiere llevar a juicio por una denuncia penal por incitación al odio. Un criterio esgrimido por ciertos activistas, cuando lo que hace es defender una posición basada en la justicia y en el sentido común. Representa una acusación que responde a contradecir la narrativa dominante sin corresponder a los cánones de la justicia sino de la censura. La mirada de Ulisas leyó recientemente un texto que le parece caído del cielo para ilustrar una situación que a todas luces resulta anómala y desvirtuada. “El islam tiene problemas con los gays, los judíos, los cristianos, los budistas, los hindús, las mujeres, los ateos, el alcohol, el tocino y los perros... (y la mirada que soy, añado, también rechaza todo lo considerado infiel, que en realidad es lo distinto a lo proclamado por el Corán, que toma en consideración a todos los demás que no comulgan con los predicados de Mahoma.)... Pero si yo tengo un problema con el islam, soy yo el intolerante y el islamófobo. El autor del texto termina diciendo: ¡Te das cuenta lo absurdo que es! Y la mirada de Ulisas se suma a su exclamación. ¡Hay derecho que a Pilar Rahola la llamen a juicio por decir verdades que sustentan y contradicen lo políticamente correcto del momento!